El vino es protagonista en uno de los milagros más conocidos de Jesús de Nazaret. Y también lo ha sido, en pleno siglo XXI, en el de este anciano de casi 80 años que se precipitó con su bici por un barranco: fue el rico elixir que le mantuvo con vida durante 72 largas horas.
Precisamente como un milagro lo calificaron los servicios de rescate al encontrarlo con vida, tras enfrentarse al frío con mínimo sustento. El vino ayudó seguramente a calentarle, pero lo determinante fue su increíble salud de hierro dada su avanzada edad.
"Con el frío y la humedad, casi sin comida ni bebida... ¡es increíblemente resistente!"
Y es que este milagroso superviviente, pese a sus 77 años, se mueve siempre en bicicleta. Según detalla el medio local Le Dauphiné, vive solo en una caravana en Saint-Julien-des-Points, al sur de Lozère. Como hacía habitualmente, había ido a comprar a un supermercado de La Grand-Combe (Gard), a unos 13 km de su residencia en plena naturaleza.
Pero de regreso, circulando por el exigente tramo de la la RN 106, perdió el control de la bicicleta en una traicionera curva: acabó despeñándose por una rocosa y empinada pendiente. Fue una caída de nada menos que 40 m y aterrizó a orillas del río Gardon.
Milagrosamente, valga la redundancia, no sufrió heridas de gravedad. Como también es asombroso que no se rompieran las botellas que había comprado. Eran de agua pero también de vino. Asimismo había comprado comida. Todo ello fue su alimento durante esos tres días.
Y es que según comentó, intentó escalar varias veces por el barranco, pero le resultó imposible. Tras varias tentativas fallidas, optó por gritar pidiendo auxilio cada vez que oía pasar un coche. Sin éxito: nadie le escuchó ni acudió a su rescate. Tras 72 horas que debieron parecerle eternas, fueron unos trabajadores de mantenimiento de la Dirección Interdepartamental de Carreteras (DIR) los que oyeron sus gritos. Entonces, al asomarse al barranco, vieron la bicicleta destrozada y llamaron a emergencias.
"¡Es un milagro! Con el frío y la humedad, casi sin comida ni bebida, ¡es increíblemente resistente!", comentó asombrado a dicho medio el doctor Laurent Savath, jefe médico del Servicio de Bomberos y Rescate de Hérault (Sdis 34). "La hipotermia era nuestra principal preocupación, ya que se había caído al río varias veces al intentar volver a subir", apuntó Savath. El anciano de hierro, fue trasladado en helicóptero al hospital para someterse a pruebas y descartar cualquier riesgo.
Imágenes | Pexels, Sdis 34
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