El turbo salió del grupo. Iba a 217 km/h con un viejo Audi A3 cuando lo destrozó ante la atenta mirada del helicóptero Pegasus y las cámaras de la DGT

  • Le graba Pegasus cometiendo un delito por exceso de velocidad

  • En ese momento destroza el coche

Audi A3 Dgt
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Álvaro Ruiz

Si hay algo que sabe hacer muy bien la DGT es cazar a los conductores que circulan con exceso de velocidad por las carreteras españolas. Tráfico tiene todo tipo de herramientas para pillar a estos conductores, desde centenares de radares fijos, móviles y de tramo (y cada vez hay más), hasta drones y, por supuesto, los helicópteros Pegasus.

Estos helicópteros lo ven todo desde el aire y lo graban para dejar constancia de todas las infracciones. A veces, la propia DGT comparte vídeos de estas infracciones en sus redes sociales y uno de los últimos que ha publicado tiene a un Audi A3 como protagonista.

Pegasus lo ve todo

“Forzar la máquina... puede acabar muy mal. Respeta los límites de velocidad”. Ese es el mensaje que acompaña a uno de los últimos vídeos que ha publicado la DGT en redes sociales.

Está grabado por la Unidad de Medios Aéreos de Tráfico, concretamente por las cámaras de un helicóptero Pegasus y, como en muchos vídeos de este tipo, se puede ver a un coche circulando muy por encima de la velocidad legal por autovía: en lugar de respetar el límite de 120 km/h, va a velocidades de entre 212 km/h y 217 km/h, según indica el radar de Pegasus.

Pegasus

Hasta aquí, todo es relativamente normal porque, como digo, no es el primer vídeo de este tipo que vemos, lo llamativo de este caso en particular es que el coche que conduce el infractor, un Audi A3 de segunda generación (conocido por el código interno 8P), se avería mientras Pegasus lo vigila.

Las cámaras del helicóptero de la DGT graban el momento exacto en el que este Audi, que tendrá alrededor de 20 años, tiene una avería bien gorda. En el vídeo se le ve circulando a más de 210 km/h cuando, de repente, empieza a echar una humareda blanca muy densa.

Evidentemente, no es el coche de James Bond y el conductor no está utilizando la función de “pantalla de humo” para que el helicóptero deje de verlo. Parece que lo que ocurre es que el turbo dice adiós, probablemente porque no estaría en su mejor momento y ha hecho un sobreesfuerzo para llevar al coche por encima de los 200 km/h, de manera que ha terminado de romper.

Ojo, puede ser otra avería, al fin y al cabo, no se puede hacer una diagnosis a través de un vídeo, pero ese tipo de humo y las condiciones en las que aparece, con el coche circulando tan rápido, hacen que la avería del turbo tenga muchas papeletas.

Este conductor, por lo tanto, además de llevarse un multón bien gordo porque está cometiendo un delito se puede enfrentar a penas de prisión y también va a tener que hacer frente a una avería bastante cara. Eso sí, probablemente tenga que esperar para llevar el coche al taller porque hay muchas posibilidades de que la DGT le retire el carnet una temporada después de pillarle a esa velocidad (entre 1 y 4 años).

“Circular a más de 200 km/h en una vía pública es una pésima idea. Además de constituir un presunto delito, pone en grave riesgo tanto al que conduce como al resto de usuarios de la vía. Cumplir los límites de velocidad no es solo una obligación, es civismo”, señala la DGT.

Imágenes | DGT

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