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BMW 428i Coupé, prueba (parte 1)

BMW 428i Coupé, prueba (parte 1)
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Hace unos meses BMW presentó la nueva Serie 4, una nueva gama que nace para hacerse un hueco en el siempre atractivo segmento de los Coupé y Cabrio medios, hasta ahora representado en la marca alemana por los exitosos BMW Serie 3 Coupé y Cabrio.

La Serie 4 llega con una variedad de opciones que parece casi infinita. Cuando tienes el catálogo en la mano te encuentras con todo tipo de dudas: motores de gasolina o diésel, cuatro o seis cilindros, tracción trasera o total xDrive, cambio automático o manual de ocho velocidades. Además hay opción Coupé y Cabrio de techo duro escamoteable. Casi nada.

Ante tanta variedad, nos hemos decantado por el BMW 428i Coupé automático por ser la opción más accesible entre los motores de gasolina disponibles actualmente, una motorización que parece la más lógica para quien busque algo de potencia y olvidarse de los diésel que dominan el segmento.

BMW 428i Coupé lateral

Si hago memoria automovilística me doy cuenta de que me estoy haciendo viejo. Lo noto porque desde que me dedico a esto de probar coches, ya han pasado por mis manos tres generaciones de la mayoría de modelos.

Cuando era joven con el carnet de conducir recién sacado y empezaba a hacer mis pinitos en el periodismo de motor, recuerdo perfectamente que era la época de los BMW Serie 3 Coupé y Cabrio de la serie E46. Mi sueño era tener algún día en el garaje un M3 E46 con la caja de cambios SMG II, aunque también me conformaba con el 330Ci, que era el coche que ocupaba el escalón inmediatamente anterior al todopoderoso M.

Aquel BMW 330Ci desarrollaba 231 caballos de potencia gracias a un motor de seis cilindros en línea que además de un comportamiento excelente, también nos deleitaba con el inimitable sonido de los seis cilindros atmosféricos subiendo de vueltas. Las últimas versiones de este modelo además también incorporaban en opción la caja de cambios SMG, una maravilla de la técnica desarrollada por BMW.

BMW 428i Coupé

Hoy en día la escalada de potencia en todos los modelos nos lleva a que este BMW 428i Coupé esconda bajo el capó un motor de cuatro cilindros turboalimentado que desarrolla 245 caballos. Lo curioso es que esta sea actualmente la segunda opción entre los motores de gasolina disponibles, ya que por debajo solo está el 420i de 184 caballos.

Hace 15 años un 330Ci de 231 caballos era un deportivo de armas tomar, una máquina que había que conducir con muchas manos para acercarlo a sus límites naturales. Hoy en día en cambio un 428i es simplemente un coche racional para el que quiera un comportamiento homogéneo en cualquier tipo de uso. ¿Tanto ha cambiado el mundo desde los Serie 3 Coupé hasta la llegada del Serie 4 actual?

La respuesta es si, en los últimos 15 años el mundo del automóvil ha avanzado de forma tan rápida que el coche que hoy probamos no tiene nada en común con aquel coche que me provocaba insomnio hace algo más de una década.

Una evolución más que evidente respecto al Serie 3 Coupé

BMW 428i Coupé

Los cambios saltan a la vista. El Serie 4 Coupé ha crecido a lo largo y a lo ancho. Ahora mide de largo 4,6 metros de largo y 1,8 de ancho. Sin duda ha crecido respecto a aquellos E46 que evocaba al comienzo del artículo, pero la evolución va mucho más allá.

Es 2,6 centímetros más largo que un Serie 3 y 1,6 centímetros más bajo, de ahí que su aspecto sea completamente distinto al de los modelos de cinco puertas con quienes comparte muchos elementos mecánicos. Además si nos fijamos especialmente en el eje delantero apreciamos que ahora las ruedas van situadas mucho más hacia los extremos, lo cual ayuda a conseguir que la batalla haya crecido 50 milímetros.

Su centro de gravedad se encuentra por debajo de los 500 milímetros de altura, lo que significa que se trata del modelo de toda la gama de BMW que tiene el centro de gravedad más bajo. Tiene mucha presencia, mucha fuerza y una pisada sobre el terreno que no pasa desapercibida.

BMW 428i Coupé

El nuevo modelo adopta las líneas que llegaron con el actual Serie 3, principalmente en el frontal dónde las ópticas ahora ocupan un espacio más destacado al unirse con los característicos riñones dobles que marcan el estilo de las parrillas de BMW desde años inmemoriales.

Al haber crecido en tamaño, aunque su línea sigue siendo inequívocamente la de un Coupé, si que es cierto que la carrocería transmite un aspecto más elegante que antes. Los volúmenes son mayores y eso hace que sus trazos sean más suaves, recordando en cierta medida a su hermano mayor el Serie 6.

Es algo que se aprecia fundamentalmente en la parte trasera, ya que desde la ventanilla posterior hasta el maletero hay mucha más distancia que antes. Eso, unido a unas ópticas y a un diseño de la trasera considerablemente más planos, hacen de el un deportivo elegante que consigue enmascarar bastante bien sus genes deportivos.

BMW 428i Coupé Luxury

Esta versión de pruebas además llevaba el paquete de equipamiento Luxury, que como su propio nombre indica trata de realzar los detalles elegantes y distinguidos del coche, dejando los rasgos deportivos para los acabados Sport y M.

Al ser Luxury, encontramos detalles como los Air Breather con la moldura cromada, a juego con los marcos de las ventanillas que recorren el perfil acristalado a lo largo de la silueta del coche.

A los lados de las luces antiniebla, dos franjas cromadas evitan el aspecto deportivo que tendría si ese espacio estuviese en color negro. Por último las llantas multiradio de 18 pulgadas cumplen con su función, ya que son elegantes, sobrias y otorgan al conjunto un toque señorial.

BMW 428i Coupé

En la trasera un listón cromado recorre la parte inferior del parachoques, combinando a la perfección con esos detalles del resto del conjunto que tanto gustarán a los amantes de los BMW menos ostentosos.

Los 428i se identifican además porque disponen de una única salida de escape doble a la izquierda del coche. Las salidas a cada lado quedan reservadas para el 435i, y las dos salidas dobles a cada lado están reservadas al M4. Palabras mayores.

El interior ha ganado en espacio

Al abrir las enormes puertas, que por supuesto carecen de marcos para las ventanillas, encontramos un interior en este caso sobrio y minimalista, tal y como nos tiene acostumbrados la marca alemana en los últimos tiempos.

BMW 428i Coupé interior

El espacio para los ocupantes de las plazas delanteras es muy amplio, y destaca la superficie acristalada que nos rodea, que ayuda a incrementar esa sensación de amplitud que tenemos cuando estamos sentados al volante. Las formas del salpicadero están claramente enfocadas hacia el conductor.

Al tratarse del acabado Luxury, los asientos delanteros están diseñados para premiar el confort de marcha. Son butacas casi planas que no ayudan especialmente a recoger el cuerpo en las curvas, pero que ofrecen un excelente nivel de confort.

Encontrar una buena posición al volante es fácil con los asientos con regulación eléctrica, y uno de los puntos que me gustaron es que te permiten situarlos muy arriba o muy abajo, ya que el rango de movimientos es muy grande.

BMW 428i Coupé

El volante multifunción se ajusta en profundidad y altura, pero no te esperes encontrar un aro de volante demasiado ancho. El acabado Luxury no busca eso, busca ofrecer un tacto agradable que guste a todo el mundo.

En el centro de la consola central se encuentra la palanca selectora del cambio automático de ocho velocidades. Es la palanca que incorporan desde hace años muchos BMW, una maravilla al tacto con la que es muy sencillo engranar las posiciones D, N, R o P o situarla a la izquierda para obtener un comportamiento más deportivo.

Justo delante de la palanca de cambios, y precisamente en la zona central del precioso salpicadero, encontramos algunos plásticos muy duros, que desentonan con la calidad del resto del conjunto. Creo que esos detalles tan poco conseguidos son capaces de empañar un nivel de acabado como cabe esperar en un coche de este nivel, con un tacto excelente el resto de mandos. No me lo explico.

BMW 428i Coupé interior

Hay mínimos detalles en el interior que también combinan con los cromados que luce la carrocería. Hablo del marco que circunda los mandos del sistema audio y los del climatizador. Por último las molduras interiores son de madera. A algunos les gustará.

Por lo demás el acceso a las plazas posteriores es bastante cómodo ya que los asientos delanteros se mueven hacia delante con sólo pulsar un botón situado en los laterales del respaldo. También ha crecido el espacio para los ocupantes de las plazas traseras, en parte gracias al aumento de batalla del que hablábamos al principio.

Los cinturones de seguridad para los ocupantes de las plazas delanteras se recogen en una posición muy retrasada, de ahí que disponga de dos pequeños “brazos” que te los acercan cuando vas a ponerte en marcha, para luego replegarse rápidamente.

Continuará...

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