Publicidad

El sencillo funcionamiento de una caja de cambios CVT, explicado en vídeo con piezas de Lego

El sencillo funcionamiento de una caja de cambios CVT, explicado en vídeo con piezas de Lego
7 comentarios

La caja de cambios automática de variación continua o CVT (por Continuously Variable Transmission) es en teoría la mejor caja de cambios del mundo, pues cuenta con un número de relaciones casi infinito y en teoría permite reducir el consumo. Y sin embargo, fuera de algunas marcas niponas, no convence. Gracias a este vídeo de Sariel's LEGO® Workshop de un cambio CVT realizado con piezas Lego, podremos entender por qué es tan apreciada por los ingenieros japoneses y rechazada por una parte del público.

Una caja de cambios es lo que permite modificar la desmultiplicación entre el motor y las ruedas. El principio es el mismo que en una bicicleta de marchas, con piñón y plato. Con un piñón pequeño y un plato grande, un pedaleo suave transmitirá más fuerza a la rueda (varias pedaladas para una vuelta de rueda), mientras que con un piñón grande y un plato pequeño, cada pedalada o vuelta de piñón equivaldrá a una vuelta de rueda.

El cambio CVT funciona de la misma manera, salvo que piñón y plato son dos conos. Concretamente una goma o correa se mueve entre dos poleas de forma cónica. Uno de esos conos es accionado por el motor mientras que el otro acciona las ruedas. El hecho de que sean conos permite así ajustar el diámetro de salida del motor (el piñón, para entendernos) y de entrada de las ruedas (el plato, para seguir con el símil de las bicis) de forma continua.

En el vídeo se aprecia bien cuando se sitúa la correa en la punta del cono de salida del motor y en el extremo más grande del cono de las ruedas. El cono del motor dará cuatro giros contra uno solo para el de las ruedas. Y a la inversa.

En teoría, como vemos es un sistema casi perfecto. Se puede variar casi al infinito las relaciones de cambio, desde una marcha tan corta que parecería una reductora hasta marchas muy largas para reducir el consumo del motor. Entonces, ¿por qué no suelen gustar?

En la práctica, debido a su funcionamiento en continuo provoca una suerte de zumbido y da la sensación de revolucionar en exceso el motor con relación a la velocidad a la que se mueve el coche. Esto se debe a que justamente está continuamente cambiando la relación de desmultiplicación.

Consciente de ello, los fabricantes añaden una serie de marchas de forma artificial gracias a la electrónica para intentar combatir ese aspecto. Sin embargo, hasta lo fecha, ningún fabricante lo ha conseguido realmente con éxito. Solo Toyota se ha acercado, pero sin lograrlo con sus nuevos cambios CVT.

En Motorpasión | Probamos el nuevo Toyota C-HR: el SUV híbrido mantiene su habitabilidad, pero aumenta de potencia hasta 184 CV

Temas

Publicidad

Publicidad

Publicidad

Inicio

Explora en nuestros medios