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Gasolina barata como promesa electoral: ¡miedito da!

Gasolina barata como promesa electoral: ¡miedito da!
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Esta señora se llama Michell Bachmann, y es una congresista de EEUU que aspira a llegar a la Casa Blanca de la mano del partido republicano (muy a la derecha). Tal carrera de fondo es inútil sin promesas electorales, así que ha lanzado su órdago: con ella habrá otra vez gasolina barata.

Cuando Barack Obama llegó a la presidencia, el galón de gasolina costaba 1,79 dólares, mientras que ahora está en 3,58 dólares. Michele promete precios por debajo de 2 dólares/galón cuando gobierne. Suena muy bonito, pero hay que leer la letra pequeña detenidamente.

Durante el mandato de George W. Bush (2000-2008), también republicano, la gasolina también era muy barata, pero durante 2008 escaló hasta más de 4 dólares por galón, un precio escandaloso por esos lares. Pero antes de que Obama tomase posesión de la Casa Blanca, los precios se desplomaron por la amenaza de la reducción del consumo, y han vuelto a subir.

¿Pero cómo puede bajar tanto el petróleo cuando gobierne? Supongamos que no hará como Hugo Chávez y fijar un precio por el Estado (es decir, subvencionar el petróleo). Por eso en Venezuela tienen la gasolina más barata del mundo. Pero la economía de EEUU no se puede plantear semejante aberración fiscal, así que no queda más remedio que sacar más petróleo.

Aunque esta señora no lo ha declarado explícitamente, puede tener relación con su posición a favor de explotar los recursos petrolíferos de Alaska. Según los expertos, ese petróleo no logrará una reducción del precio tan grande, incluso en el caso más optimista posible.

El otro camino es el ya conocido. Cualquier dictador tolerado durante décadas, a nada que tenga petróleo bajo su suelo, será el nuevo diablo a liquidar, y el nuevo peligro a erradicar… y en unos años, habrá más producción. El hombre está condenado a repetir su historia si no la conoce (y conociéndola a veces también).

¿Esto es bueno o es malo?

Si fuese votante de aquel país, mi vello se habría puesto de punta al saber de algo así. Desgraciadamente (o afortunadamente) la época del petróleo baratito y fácil de obtener se ha terminado, y este tipo de promesas solo pretenden resucitar las prácticas oscuras del pasado: producir más petróleo o “pedirlo prestado”.

La alternativa a todo esto es trabajar en reducir los consumos, algo en lo que ya trabaja el gobierno de Obama, si bien el demócrata tampoco está siendo brillante en este campo. El país ha evolucionado, despacio, hacia la eficiencia. A todos nos gusta la gasolina barata, pero eso nos lleva a consecuencias también negativas.

Precisamente la escalada de los híbridos y eléctricos está directamente relacionada con las alzas del petróleo: cuanto más sube, más se espabilan para sacar nuevos métodos de propulsión. Pero con la gasolina barata, volvemos a los abSUVdos 4×4 enormes, a los motores de sed insaciable y a meter más palos en la rueda a la ecología.

2011 Chevrolet Volt

Que suba el petróleo es malo para los bolsillos y para la economía, sí. Pero también tiene consecuencias positivas, avanzar en tirar abajo el modelo de dependencia del automóvil actual, que necesita el petróleo en más de un 95%. La solución no es abaratarlo, es consumir menos. Pero, lamentablemente, hay quien no se entera.

Aunque esta señora vive a miles de kilómetros, todos deberíamos preocuparnos seriamente si acaba llegando a la presidencia de Estados Unidos, aunque nos baje la gasolina unos céntimos por efecto económico colateral. Pero sé que es tentador estar a su favor, y yo también añoro la gasolina a 85 céntimos/litro.

Ahora mismo el automóvil evoluciona hacia una época esperanzadora, en la que es más respetuoso con el medio ambiente, más sostenible y más eficiente. Ahora mismo hay en el mundo unos 1.000 millones de automóviles, razón de más para tranformar y evolucionar este mundillo si no queremos que desaparezca o que vuelva a ser algo solo para ricos.

Fuente | Autoblog, Milenio, Ward’s Auto
En Motorpasión | Automóvil, una historia de dependencia (parte 1, parte 2, parte 3)

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