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El motor rotativo Wankel

El motor rotativo Wankel
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Ya que hemos puesto sobre el tapete al Mazda Furai con su motor rotativo Wankel, creo que no está de más si hacemos una pequeña revisión sobre esta tecnología de propulsores que carece del éxito comercial que sus posibilidades auguraban.

Se trata de una de esas soluciones que, como el cambio por variador continuo o las puertas con apertura vertical, sobrevive sólo gracias al esfuerzo de una marca. En su día NSU, Peugeot, DKW en motos o la mismísima Mercedes apostaron por esta innovadora tecnología, pero sólo Mazda se dedica a aprovechar todo su potencial hoy en día en serie.

Técnicamente un motor Wankel, que debe su nombre a su inventor, Felix Wankel en 1957, es un híbrido entre un propulsor de pistones convencional y una turbina. Su similitud con el de pistones radica en que el rotor delimita tres cámaras de combustión en las que se dan las mismas fases que ocurren en un motor de gasolina convencional: admisión, compresión, encendido, expansión y escape.

Sus ventajas comparativas las toma de su parecido a una turbina, ya que gracias a que sus componentes móviles sólo giran, no se desplazan a lo largo del cilindro como los pistones, el nivel de esfuerzos y vibraciones es mucho menor, alcanzando regímenes de giro inviables para un motor convencional debido a la inercia de las piezas.

Por otro lado, a igualdad de potencia, un motor rotativo Wankel es mucho más compacto y ligero que su equivalente de pistones, ya que cada rotor equivale a tres cilindros que no podrían disponerse nunca ocupando el mismo espacio. Esto trae las innegables ventajas muy apreciadas en los deportivos de ligereza y centro de gravedad más bajo.

Como esto no es la panacea, está claro que si su uso no se ha extendido es porque tiene desventajas e inconvenientes que lo han propiciado. Para empezar, una medida tan importante para el agrado de conducción como es el par motor, la fuerza más aprovechable del mismo, es mucho más baja en el motor rotativo, ya que tiene que girar de forma más suave debido a la fuerza de los gases calientes.

Por otro lado los motores rotativos Wankel gastan mucho más combustible, ya que se producen abundantes pérdidas de calor a través de las paredes de la cámara, en las que además es mucho más complicado garantizar la estanqueidad, por lo que el consumo de aceite también se dispara.

Vía | Car&Tecno y Wikipedia
En Motorpasión | El motor rotativo

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