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Se nota que fuiste diseñado con el volante al otro lado

Se nota que fuiste diseñado con el volante al otro lado
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En todo el mundo hay algo menos de 50 países en los que se conduce por la izquierda, y en algunos de ellos se producen vehículos que se comercializan en nuestro mercado.

Lo curioso es que las marcas en cuyos países de origen se conduce por la izquierda, diseñan sus coches de manera que producirlos con el volante al otro lado sea lo más barato posible. Esto no significa que el resto de marcas no lo tengan en cuenta, pero hay algunos detalles que delatan, por ejemplo, a marcas japonesas o inglesas.

Comparemos ahora dos vehículos en concreto, uno nacido para ser conducido por la derecha, y el otro por la izquierda. He escogido un Toyota Auris y un BMW Serie 1, por ser dos modelos conocidos por todos.

Toyota Auris interior

Empecemos por el Toyota Auris. A primera vista es la simetría hecha coche. El panel central es, dividiéndolo en dos mitades imaginarias, exactamente igual en un lado que en el otro. Solo nos falla el botón que acciona la posición parking en el cambio automático, pero si os fijáis, está integrado en una placa que está aislada del resto, con lo que es fácilmente sustituible en el diseño por otra igual, pero con el botón al lado contrario.

Además la consola central es una pieza por sí sola, quedando separada de la otra gran sección que conforma el salpicadero, que integra el volante y la guatera. Separar las piezas convenientemente para facilitar la construcción del coche con el volante al lado contrario, es uno de los trucos más habituales.

Siguiendo por las puertas, los paneles son idénticos, incluida la pieza en la que se integran los botones de los elevalunas eléctricos, que en el lado del pasajero queda desproporcionada para un solo interruptor.

BMW Serie 1 interior

Pasemos ahora al BMW Serie 1. La situación es bien distinta. Todo el salpicadero está orientado hacia el conductor, y además, de una pieza. El túnel central tampoco es simétrico, de manera que habrá que fabricar nuevos componentes para el embellecedor de la palanca de cambios y para el reposabrazos, que además integra el freno de mano, que tendrá que ir siempre en el lado del conductor.

Entrando en detalles más pequeños, los mandos del equipo de música son prácticamente simétricos, a excepción del botón que controla el volumen, que tendrá que ser cambiado al otro lado.

El problema en esta situación es que cuantos más cambios hagamos más elevamos el coste de producción. En algunos casos las ansias ahorradoras de las marcas les han llevado a situaciones que rozan el absurdo, como por ejemplo botones que no han sido cambiados de sitio y que hacen imposible controlar todas las funciones del vehículo porque quedan demasiado lejos.

Toyota Yaris interior

Evidentemente hay vehículos en los que se nota más o menos su lugar de procedencia, pero siempre es curioso ver como la marca ha conseguido solucionar este reto (conseguir un coche fácilmente construible con el volante a la izquierda o a la derecha).

Por otro lado, un trabajo bien hecho a este respecto, denota el saber hacer de algunas marcas, que son capaces de diseñar vehículos que no sean más costosos de fabricar sin renunciar a sus niveles de calidad.

En Motorpasión | ¿Volante a la derecha o a la izquierda?, ¿Segunda mano japonés? Cambiamos el lado del volante y ¡a correr!

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