“Maserati no está en venta”. Esto es lo que declaró Antonio Filosa ante el Parlamento italiano el 17 de junio de 2026. Aun así, el consejero delegado de Stellantis confirmó que la marca está “negociando con dos socios importantes capaces de aportar tecnologías”. Esos socios serían los fabricantes chinos Huawei y JAC.
Y es que Maserati enfrenta grandes dificultades. En 2025, la marca sólo matriculó 7.800 coches en todo el mundo, es dos veces menos de lo que vendió Ferrari el mismo año. Para Maserati, supone una caída del 30% en un año. Pero para contextualizar, dos años antes, en 2023, aún vendía 26.600 coches, e incluso más de 51.000 en 2017. Desde entonces, ha vendido un 84% menos.
¿Un Huawei con logotipo Maserati? Sí, para 2027
Maserati va mal. Muy mal. Antonio filosa sabe que vender la marca podría ser visto como una traición. No en vano, ha tenido que comparecer en el parlamento italiano para explicar que no, la marca no se vende, pero como está en caída libre hacia los infiernos, necesitan ayuda externa para remontar. Y para ello pretende repetir la jugada de Leapmotor, a saber, coches chinos fabricados en sus fábricas europeas.
Filosa ha precisado que todas las nuevas alianzas en Italia se estructurarán de forma similar a las firmadas con las empresas chinas Leapmotor y Dongfeng, es decir, a través de joint ventures en las que Stellantis poseerá el 51%.
Stellantis poseerá el 51% de la empresa, pero los coches, su tecnología y su desarrollo serán chinos. Para Stellantis, el objetivo a corto plazo es tener coches que fabricar para no cerrar factorías a coste muy bajo, pues toda la inversión en desarrollo es china. La hipotética producción en serie de los dos nuevos Maserati con ADN chino podría arrancar en la segunda mitad de 2027. Unos plazos tan cortos, sólo significa una cosa: badge engineering. Es decir, un coche chino apenas cambiado con logotipo Maserati.
No se sabe qué modelos chinos de esas marcas servirán de base para estos futuros Maserati. Actualemente, Huawei vende en China dos buenos candidatos servir de base para la propuesta de Maserati.
Aito M9 de Huawei, un SUV de lujo rival de los BMW X7 y Mercedes GLS.
El primero, es el AITO M9 (5,28 m de longitud). Se trata de un SUV de lujo compite con los BMW X7 y Mercedes GLS y tecnología avanzada como HarmonyOS, ADS 4.0 y LiDAR. También propone una berlina, la Luxeed S7 (4,97 m) con plataforma de 800V.
El directivo ha garantizado a los políticos italianos que no está prevista la venta de la marca Maserati ni de la planta de Cassino (donde se producen el Maserati Grecale y los Alfa Romeo Giulia y Stelvio). El futuro de la fábrica estará "estrechamente ligado” al de la marca del Tridente y ésta seguirá siendo “un icono del estilo italiano”.
Además, Filosa ha declarado que la planta de Módena, donde se ensamblan modelos de Maserati, formará parte de la alianza. «Lo que puede ocurrir en Cassino, como en otros lugares, son alianzas de colaboración para el desarrollo y la producción de modelos».
¿Qué futuro le espera a Maserati? Tras años sin lanzamientos de nuevos modelos, el número uno de Stellantis ha declarado que el nuevo plan industrial de la marca, que se presentará en diciembre, es “ambicioso” e incluirá dos nuevos modelos clave: un SUV y una berlina de altas prestaciones, de la misma categoría que los Maserati Levante y Quattroporte.
Imágenes | Maserati, Aito
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