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La otra cara del Plan PIVE

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Achatarrar coches ya destartalados a cuenta del dinero público es la otra cara del Plan PIVE. Vender coches a punto para el desguace a precios de final de temporada, comprarlos y cambiarlos por una subvención para la compra de un coche nuevo se ha convertido ya en práctica habitual. Sí, hacerlo es legal, cualquier coche que se achatarre sirve para ser canjeado por una ayuda, pero...

Al fin y al cabo, estas prácticas llevan a pagar con dinero de todos una ayuda que fue pensada para convencer a los propietarios de vehículos antiguos de que contribuyeran a la mejora del medio ambiente; además, de forma colateral, este Programa de Incentivos al Vehículo Eficiente (que es lo que significa PIVE) constituía un empujón a las empresas de automoción.

Veámoslo así. Los puntos básicos del Plan PIVE residen en:

  • Achatarrar y dar de baja definitiva en la DGT los vehículos con más de 10 años de antigüedad en el caso de turismos, o más de 7 años en el caso de comerciales ligeros y sustituirlos por vehículos nuevos y eficientes.
  • Conseguir un ahorro energético de 36 millones de litros de combustible en un año, el equivalente a 230.000 barriles de petróleo.
  • Disminuir los gases del efecto invernadero de 122.000 toneladas de CO₂ al año.

Esto es, tal cual, lo que dicen en la web del Plan PIVE. Ahora bien, si los vehículos empleados son coches que ya no estaban circulando por estar para el arrastre, como está sucediendo en más de un caso, ¿cuáles son las mejoras medioambientales que se consiguen exactamente?

Desde el Ministerio quitan importancia a la cuestión. Así lo cuentan a El País: "No nos preocupamos de si hay un coche que no funciona y se entrega”. A la sombra de esta inacción florece un mercado de coches que se venden por 500 euros con un rótulo que dice: "Ideal para Plan PIVE". Más aún: "Estos vehículos son exclusivamente para el Plan PIVE, están averiados. No son para circular".

Hasta algunos concesionarios recomiendan a los compradores "hacerse con un coche viejo" para cobrar la ayuda correspondiente y hacer así que la operación resulte más apetecible para el cliente. Vender, venderán, que es de lo que se trata para los fabricantes. Pero habría que considerar si es lógico que entre todos paguemos esta forma de hacer o si habría que limitarla, por ejemplo, con una cláusula de antigüedad sobre la titularidad del vehículo que se ofrece a cambio de la ayuda.

Más información | El País Foto | Free Photo Fun

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