Ayer miércoles 1 de julio dejó de aplicarse el IVA reducido en los combustibles: gasolina y diésel vuelven a estar al 21 % en vez de al 10 %. Para evitar que el precio del carburante se ponga por las nubes, el Gobierno ha mantenido la reducción en el Impuesto sobre Hidrocarburos, con una rebaja escalonada hasta su eliminación total en octubre. En julio el descuento es de 15 céntimos por litro.
Ha servido de poco: en cuestión de dos días, el precio de la gasolina y el gasóleo se ha disparado. Ahora mismo llenar el depósito es bastante más caro que el 30 de junio: cerca de 5 euros en el caso de la gasolina y más de 2 euros en un diésel. Aunque las low cost siguen con precios ajustados y son la mejor opción para aliviar el bolsillo ahora que empiezan las vacaciones de verano.
En solo dos días, el litro de gasolina ya es 10 céntimos más caro
La reducción directa del Impuesto sobre Hidrocarburos (hasta el 30 de junio se aplicaba el mínimo permitido por Europa) ha pasado a ser escalonada: en julio se aplicará una rebaja de 15 céntimos por litro, en agosto de 10 céntimos por litro y en septiembre de 5 céntimos por litro. En caso de que la inflación se dispare, el Gobierno contempla aplicar una rebaja de 20 céntimos por litro.
Es posible que tenga que hacerlo. Si comparamos los precios medios del combustible en España del 30 de junio con los de hoy 2 de julio, la subida ha sido notable:
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30 de junio |
2 de julio |
diferencia |
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|---|---|---|---|
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gasolina 95 |
1,442 euros/litro |
1,533 euros/litro |
+ 9,1 céntimos por litro |
|
gasóleo a |
1,505 euros/litro |
1,554 euros/litro |
+4,9 céntimos por litro |
En el caso del diésel, supera las previsiones de la Asociación de la Industria del Combustible de España (AICE): calculó que el cambio de las fiscales encarecerían el gasóleo 2,8 céntimos y ya roza los 5 céntimos. Su previsión con la gasolina es bastante pareja, pues previeron que estaría unos 10 céntimos más cara. Se como fuere, la subida es notable: 9,1 céntimos más cara la gasolina y 4,9 céntimos más caro el diésel.
Fuente: Octano.
Esto se traduce en que, de media en dos días, hemos pasado de pagar 72 euros a 76,6 euros por llenar el tanque de gasolina 95 y de 75,25 euros a 77,70 euros un coche diésel. Es decir, 4,55 euros más caro el de gasolina y 2,5 euros más caro el de gasóleo.
Hasta 10 euros menos por llenar el depósito en las low cost
Si bien estos son los precios medios de los combustibles hoy en España en general, están subiendo tanto en las gasolineras de primeras marcas como en las low cost. Aún así sigue habiendo una diferencia considerable si optamos por las de bajo coste. De media, las estaciones de Repsol sirven la gasolina 95 a 1,582 euros el litro y el gasóleo A a 1,579 euros el litro. Y en la de Moeve (antes Cepsa), la gsolina se sitúa en 1,555 euros el litro y el diésel a 1,557 euros el litro.
Mientras, las estaciones de Alcampo fijan el precio medio del litro en 1,376 euros el caso de la gasolina y en 1,391 euros el diésel. Y las de Ballenoil en 1,436 euros y 1,443 respectivamente. Es decir, en comparación a las low cost, el litro en Repsol es entre 14,6 y 20,6 céntimos es más caro, y en Moeve entre 11,9 y 17,9 céntimos.
En todo caso, también hay diferencia entre las de bajo coste, pero hay herramientas muy útiles para comparar precios de gasolineras en tu zona. Por ejemplo el mapa en tiempo real de Octano o el portal de Dieselgasolina. Basta con introducir localidad, dirección o código postal y podrás ver los precios de todas las estaciones cercanas.
Repostar en una low cost mata tu coche: ¿mito o realidad?
Repostar en las low cost es pues la mejor opción estos días, aunque se tiende a pensar que el combustible es de peor calidad que en las petroleras tradicionales. Esto es más mito que realidad: el carburante que llega a las gasolineras proviene de los mismos operadores y refinerías, que debe cumplir las normas europeas de calidad (gasolina y diésel estándar EN 228 y EN 590). Algo que avalan diferentes estudios, entre ellos uno de la organización de consumidores OCU.
Por otro lado, se tiende a señalar que la diferencia está en los aditivos que añaden las primeras marcas. Supuestamente añaden aditivos con mejores propiedades para limpiar el motor y reducir el consumo. Si bien esos aditivos existen, la realidad es que no hacen milagros: no vas a hacer 100 km repostando en una gasolinera Repsol. Y aunque el combustible no lleve aditivos, eso no va a afectar al motor ni provocar averías o aumentar su durabilidad.
Además, desde firmas como Plenergy, aseguran que sí añaden aditivos a sus combustibles: "Nosotros compramos el aditivo que recomienda Exolum", asegura Rodríguez de Arellano, CEO de esta empresa, a El País. Aunque también advierte que lo hacen por moda y por este miedo colectivo: "El aditivo no tiene importancia para el motor, pero estamos en una dinámica en la que todo el mundo habla del aditivo". Apunta que no hay estudios independientes que avalen que alargue los repostajes o la vida del motor.
La diferencia de precio entre primeras marcas y gasolineras de bajo coste se debe esencialmente a que tienen menores costes operativos: la mayoría de estas estaciones tienen servicios automatizados, prescindiendo así del personal. También su infraestructura es más básica, no contando con tienda o lavaderos.
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