En determinadas zonas, encontrar espacio para instalar nuevos paneles solares empieza a ser casi tan complicado como construir una planta solar, pues los terrenos agrícolas, los tejados y los grandes aparcamientos tienen sus propias limitaciones. Pero una start-up suiza cree haber encontrado una alternativa donde casi nadie había mirado antes: entre los raíles del ferrocarril.
Tras haber puesto su curiosa alternativa a prueba durante un año, los datos son prometedores… Más de 11.000 trenes han circulado sobre los paneles sin registrar incidencias. La instalación ya produce electricidad limpia y el proyecto ha despertado el interés de varios países vecinos que estudian replicarlo.
Las vías del tren pueden producir electricidad sin dejar de mover trenes
Esta original instalación, desarrollada por la empresa suiza Sun-Ways, ocupa un tramo de 100 metros de vía en la localidad de Buttes, en el cantón de Neuchâtel. Los paneles fotovoltaicos se colocan apoyados sobre las traviesas directamente, entre los raíles, de forma que no afectan a la infraestructura y su función principal.
La principal diferencia entre esta instalación y los paneles solares tradicionales es que los módulos son completamente desmontables: si hay que sustituir una traviesa, soldar un carril o realizar cualquier trabajo de mantenimiento, un módulo de tres paneles y seis metros de longitud puede retirarse y desconectarse en solo diez minutos. La propia start-up desarrolló junto al fabricante ferroviario Scheuchzer una máquina capaz de instalar hasta 300 metros de paneles por hora, que facilitaría un despliegue a escala.
Según explicó Joseph Scuderi, fundador de Sun-Ways, a Swissinfo, el paso de los trenes genera una corriente de aire suficiente para limpiar buena parte del polvo acumulado sobre los paneles, eliminando la necesidad de instalar sistemas específicos de limpieza. Tampoco se han registrado reflejos que puedan deslumbrar a los maquinistas, ni la operadora ferroviaria local TransN ha detectado problemas relacionados con la circulación o el mantenimiento de la infraestructura.
La electricidad generada ya se inyecta en la red eléctrica local desde mayo de 2025, y pese a permanecer parada aproximadamente un mes debido a la nieve y a varios trabajos técnicos, la instalación ha producido más de 16.000 kWh, suficiente para cubrir el consumo anual de entre tres y cuatro hogares. Esta es una cifra modesta, pero el verdadero interés está en su capacidad de escalado.
El verdadero potencial está en aprovechar una infraestructura que ya existe
Según las estimaciones de Sun-Ways, si el sistema se extendiera a la red ferroviaria suiza, descontando túneles y los tramos con peor exposición solar, podría generar alrededor de 1.000 millones de kWh al año, aproximadamente el 2 % de toda la electricidad que consume el país. Su gran ventaja es que esa producción adicional se obtendría aprovechando una infraestructura construida hace décadas.
No obstante, aún quedan desafíos por resolver: investigadores de la Universidad de Ciencias Aplicadas del Valais (HES-SO) recuerdan que transportar la electricidad generada a largas distancias requiere desarrollar una arquitectura eléctrica específica, ya que las soluciones actuales pierden eficiencia en recorridos superiores a unos 500 metros.
Aun así, el éxito de la prueba ha llamado la atención de la compañía ferroviaria francesa SNCF, que ya colabora con Sun-Ways para estudiar su implantación, mientras Italia, Corea del Sur e Indonesia preparan o evalúan proyectos piloto similares. Si estas pruebas confirman su viabilidad técnica y económica, las vías del tren podrían dejar de ser únicamente una infraestructura de transporte para convertirse también en una gigantesca red de producción eléctrica limpia.
No sustituirán a las grandes plantas solares, pero sí podrían demostrar la mejor forma de generar más energía muchas veces no consiste en levantar nuevas infraestructuras, sino en aprovechar mejor las que ya tenemos.
Imágenes | Sun-Ways, via SwissInfo
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