Uber Eats tiene una idea para pulverizar el conflicto con los riders: que el sushi te lo lleve este robot autónomo

Uber Eats tiene una idea para pulverizar el conflicto con los riders: que el sushi te lo lleve este robot autónomo
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Este mismo otoño gran parte de los clientes de Uber Eats de los EEUU empezarán a recibir sus pedidos a través de robots autónomos, como parte de un acuerdo comercial a 10 años que acaban de hacer oficial Uber y Nuro, una start-up fundada por exingenieros del proyecto de coche autónomo de Google.

Las primeras entregas de Uber Eats con robots autónomos se probarán primero en Houston (Texas) y Mountain View (California), dos estados en los que la normativa permite operar a los vehículos eléctricos autónomos de Nuro. Después, ambas compañías planean expandir este servicio al área metropolitana de la Bahía de San Francisco.

Con airbags, visión de 360 grados y gran capacidad

Estos robots autónomos de reparto de Nuro son los denominados R2, la tercera generación del modelo con el que empezó a trabajar la start-up hace ya más de cinco años.

Tienen un tamaño importante para este tipo de vehículo, alcanzan una velocidad máxima de unos 72 km/h (no están autorizados para circular por autopistas, pero sí en zonas residenciales, por ejemplo) y tienen capacidad para almacenar hasta 24 bolsas grandes de la compra en sus múltiples compartimentos (también refrigerados), según Nuro.

Entre otras cosas, cuentan con airbags para proteger a los peatones en caso de impacto y con “visión 360 grados” gracias a sus múltiples cámaras (entre ellas, algunas térmicas) LiDAR y sensores.

Su fabricación corre a cargo del gigante chino BYD, el segundo fabricante mundial de vehículos eléctricos y el primero de China, según CNCB y Business Insider.

El reciente acuerdo entre ambas compañías lleva forjándose cuatro años. Por ejemplo, Uber ya quiso usar los vehículos de Nuro para hacer entregas en Houston en 2019, pero esos planes nunca llegaron a término.

Ahora, con todos los permisos necesarios para operar, las pruebas darán comienzo de forma inminente en diferentes zonas de Texas y California, aunque entre los planes de ambas compañías ya figura su expansión a San Francisco y a otras ciudades y estados de EEUU que permiten legalmente el funcionamiento de los vehículos autónomos como los de Nuro.

De cara a los clientes, en el periodo de prueba Uber Eats les cobrará lo mismo por sus pedidos, independientemente de si se lo un robot Nuro o no (algo que al realizar los pedidos, no sabrán). Eso sí, si el cliente preselecciona la opción de propina y Nuro realiza la entrega, esa propina será reembolsada.

Nuro

Según un responsable de movilidad de Uber, Noah Zych, “los bots no van a reemplazar a los trabajadores que actualmente se encargan de recogen y entregar comida a domicilio”. En cambio, la empresa en estas pruebas “una oportunidad para utilizar estratégicamente vehículos autónomos donde tengan más sentido”.

Esta es la teoría, pero habrá que ver qué sucede con los riders en un futuro si la práctica de este tipo de pruebas tiene éxito.

De momento, Nuro ya tiene asociaciones con minoristas estadounidenses (como Kroger o Walmart), así como con cadenas de restaurantes, entre los que se encuentran Domino's Pizza y Chipotle Mexican Grill.

Por su parte Uber, que apunta a tener solo vehículos eléctricos en su plataforma en los Estados Unidos, Canadá y Europa para 2030, también está llevando a cabo otras pruebas con vehículos de reparto autónomos (en este caso, son los IONIQ 5) con la compañía Serve Robotics y Motional en West Hollywood y Santa Monica (EEUU) desde el pasado mes de mayo.

Mientras tanto en España el proyecto más parecido al de Uber Eats y Nuro es el de Gooogo Network, que tiene en marcha un servicio de reparto de comida a domicilio realizado por vehículos automatizados que han sido creados especialmente para los núcleos urbanos y desde el año pasado, ya ha realizado varias pruebas como por ejemplo en la Comunidad de Madrid.

Sin embargo, en nuestro país es necesario avanzar en la regulación específica de este tipo de servicios pioneros para poder realizar más pruebas que demuestren si tienen o no viabilidad.

Además de los permisos necesarios para llevar a cabo las pruebas, también es preciso contar con un marco jurídico en el que sea posible desarrollar esta nueva actividad.

Quizá en el desarrollo de las ciudades inteligentes del futuro servicios de como el de la entrega a domicilio con vehículos autónomos pueda llegar a aportar ventajas de movilidad, pero de momento, a este lado del charco nos toca esperar para saber si las pruebas tienen o no luz verde.

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