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Mi Gran Premio de Mónaco 2013: Nico Rosberg dirige la carrera

Mi Gran Premio de Mónaco 2013: Nico Rosberg dirige la carrera
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No os voy a negar que la carrera del Gran Premio de Mónaco disputada el pasado domingo por las calles del Principado fue una de las más peculiares que recuerdo en este escenario. Todos sabemos lo complicado que es adelantar en pista durante la carrera, pero entre unos y otros, hicieron que también se tornara complicadísimo adelantar por estrategia.

El vencedor de la carrera, Nico Rosberg, que por fin materializó en victoria su tercera pole consecutiva, comandó la carrera y las posibilidades de todos sus perseguidores imprimiendo el ritmo que consideraba oportuno en cada momento de la misma.

Mercedes marca el ritmo

Debía ser un ritmo tan rápido como para que sus perseguidores no pudieran adelantarle, pero tan lento como para poder ejecutar una estrategia a una única parada, y fundamentalmente, como para que el pelotón estuviera tan agrupado, que encontrar aire limpio en pista con una estrategia alternativa fuera tarea imposible. Y desde luego que lo consiguió. Sin duda, una estrategia muy bien definida por Mercedes, pero que sólo va a ser posible llevar a cabo en un circuito como Mónaco, en el que la posición en pista es de capital importancia.

Es realmente curioso como en el primer tramo de carrera vimos a todo el pelotón rodar en el mismo segundo durante varias vueltas, y no menos curioso resulta que después de Nico Rosberg, tanto Max Chilton como Giedo Van der Garde tengan el honor de haber sido los pilotos que en más vueltas fueron el piloto más rápido en pista. Algo realmente inaudito, y provocado sin duda por el ritmo marcado por los Mercedes en cabeza, con toda la intención del mundo.

De hecho, el doblete hubiera sido posible si Lewis Hamilton no comete el incomprensible error de dejar un espacio excesivo con su compañero de equipo en el momento de la parada. Al parecer, desde boxes se le ordena que el margen con Rosberg para poder hacer las dos paradas seguidas sin problemas debe ser de 6 segundos, pero Hamilton se pasa excesivamente en sus cálculos y pierde la plaza con los 2 Red Bull. El propio Lewis admitió al final de la carrera que fue un fallo suyo. El precio que tuvo que pagar fue el pódium.

Sebastian Vettel

Por detrás, Sebastian Vettel vio como no fue capaz de hacer valer su mayor velocidad por imposibilidad material de adelantar a Rosberg. En el primer stint no hubo ni tan siquiera oportunidad estratégica por lo comentado antes, pero los Safety Car y, en especial, la bandera roja, hicieron que cualquier posibilidad fundamentada en un desfallecimiento de los neumáticos o incluso una segunda parada en boxes se desvanecieron por completo. Su única opción, las resalidas en los diversos periodos de Safety Car, fueron resueltas por Rosberg con una solvencia (y una tracción) sorprendente, no dando opción alguna a Red Bull.

Fernando Alonso y los adelantamientos

Por lo que respecta a Fernando Alonso, probablemente firmó una de las carreras más grises que se le recuerda. Ya no solamente por la falta endémica de ritmo y esa sensación de haber ido de más a menos desde el jueves que se inició el GP, sino por los adelantamientos de los que fue víctima. Si en Mónaco es complicado adelantar, ser objeto de 3 adelantamientos es una efeméride de dudoso valor. Dos de ellos, además, me parecieron realmente sorprendentes tratándose de un piloto de la experiencia de Alonso. Hablo, cómo no, de los de Sutil en la antigua Loews, y el de Button en la Rascasse. Esperaba oír una explicación sobre lo sufrido en carrera, pero Alonso no fue excesivamente esclarecedor en ese sentido.

Hablando de adelantamientos, no podemos olvidar la actuación de Sergio Pérez. Personalmente, siempre soy partidario de premiar a los pilotos que intentan adelantar. Pero creo que hay unos límites, que en Mónaco son algo más estrictos. Los adelantamientos que hace Pérez a Button, Alonso y Raikkonen en la chicane tras el túnel, van siendo más agresivos en el mismo orden que los hace.

Sergio Pérez

El adelantamiento a Button es precioso, emparejándose con él antes de la frenada y disputándosela por el interior de una manera espectacular. Con Alonso, Pérez se empareja mucho más cerca del primer vértice de la chicane, llegando a una velocidad mayor (de hecho, traza la chicane por la pista en el último momento). Pero con Raikkonen, llega pasadísimo, y sin opción de trazar la chicane, toque al margen. ¿Sancionables? En absoluto. ¿Un tanto extremos? Los dos últimos, para mí, sí. Al entrar tan rápido en la chicane, no das opción al piloto al que estás adelantando a trazarla sin colisionar contigo, y eso seguro que en la próxima reunión de pilotos será tema de debate.

Para terminar, destacar las muy buenas carreras tanto de Adrian Sutil, que suele ir muy bien en Mónaco, como de su compañero Paul Di Resta, que remontó un buen puñado de posiciones en una carrera en la que no era nada fácil hacerlo. Tampoco estuvo la actuación de Jean Eric Vergne, que logró unos valiosos puntos tras una sólida carrera. No me gustaría olvidarme de los dos accidentes de Felipe Massa. Los dos iguales, e igual de extraños. No deja de ser sorprendente que se apunte a motivos diferentes para ambos. No tengo muy claro qué pudo pasar, pero que solo le pase a él, y en dos ocasiones, no deja de ser un tanto sospechoso.

Nos leemos después del Gran Premio de Canadá (con gomas nuevas, en principio) por aquí, o durante la espera en mi twitter (@smarcusf1).

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