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Mi Gran Premio de Mónaco 2011: a 10 vueltas de un final para la historia

Mi Gran Premio de Mónaco 2011: a 10 vueltas de un final para la historia
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¿Qué hubiera sucedido en pista si no llega a alterarse la carrera a falta de 10 vueltas para el final? Puede que nada, o puede que todo. Pero está claro que hubiéramos disfrutado como enanos de una carrera que nos había dejado a los tres candidatos a la victoria enganchados uno tras otro, y en orden inverso a la frescura de sus neumáticos. Vamos, que hubiéramos disfrutado de un final para la historia, como hace bastante que no tenemos en Mónaco.

Pero Mónaco es así, y la aparición del Safety Car siempre tiene que considerarse en la ecuación. La decisión de detener la carrera con bandera roja fue acertada, primero por Petrov, por supuesto, pero pensando egoístamente, por poder ver esas últimas vueltas sin ir a la estela de un Safety Car que hubiera matado el espectáculo. Al final el espectáculo no lo mató el Safety, sino la estupidez reglamentaria que permitió cambiar de gomas a todos, para dejarnos con una mini carrera al sprint que nada tenía que ver con el escenario planteado antes del parón. Se cortó la esencia estratégica de la carrera. Un bajón en toda regla después de las expectativas que nos había ido generando la carrera a medida que se consumían las vueltas.

Estaremos todos de acuerdo, supongo, en que un final así se estaba mascando desde la primera salida del Safety Car, cuando la carrera apenas había pasado el ecuador. Es cierto que había variables estratégicas posibles, pero todas ellas nos conducían a un final apretado, a un momentazo para la historia en el que confluirían en pista en las últimas vueltas tres apuestas completamente diferentes, pero cada una de ellas con tantos pros como contras en su haber. Tres estrategias acertadas que dejarían en manos de los pilotos hacerlas ganadoras o no. Como tendría que ser siempre.

Los tres candidatos a la victoria

Me parece increíble, todo sea dicho, que la estrategia ganadora de Vettel fuera accidental. Al parecer, su primera parada (y al final única) era para montar otro juego de superblandas, como ha confirmado Red Bull. Eso sí, aguantar con unas blandas muy castigadas la presión de Alonso y Button estaba siendo toda una gesta, ayudada incondicionalmente por las características de Mónaco. Aunque un piloto siempre tiene que considerar el factor circuito, faltaría más. No me atrevo a asegurar que Vettel hubiera aguantado la embestida final de Alonso. De hecho, por más vueltas que le doy, creo firmemente que Vettel no hubiera ganado esta carrera si hubiera acabado como todos esperábamos.

Fernando Alonso en el GP de Mónaco de F1 2011

Las declaraciones de Fernando Alonso al finalizar la carrera dejan muy claras las intenciones que tenía el piloto asturiano para esas últimas vueltas. Su plan de carrera era conservar esas gomas blandas al máximo, y atacar en las últimas vueltas. No tenía nada que perder, y Vettel sí. No tengo ninguna duda que Alonso le hubiera metido el coche sabiendo de su ventaja a nivel de gomas. Tengo más dudas sobre si Vettel hubiera defendido su posición o hubiera asumido el adelantamiento calculadora en mano. En Mónaco no asumir un adelantamiento suele ser sinónimo de accidente, como pudimos ver en varias maniobras, y si Vettel hay algo que no necesita, son accidentes. Eso sí, también tendríamos que haber visto el papel de Button en esta lucha.

El piloto de McLaren era el que tenía las gomas más frescas, no sólo por haberlas montado más tarde, sino también porque venía de rodar en aire limpio durante más vueltas. Pero Button tenía que pasar a dos rivales para ganar, y siendo como es él, dudo que hubiera tomado el más mínimo riesgo. De hecho, sus declaraciones (no recuerdo la fuente donde las leí) van en la línea que esperaba ganar por eliminación de Vettel y Alonso. Vamos, que veía claro que Alonso lo intentaría y que Vettel se resistiría.

Buenas y malas carreras

Mónaco nos dejó actuaciones de contrastes importantes. Se vieron carrerones como el de Kamui Kobayashi, y otros más apagados como los de Webber o Hamilton. Lo de Mark Webber empieza a no tener nombre. Si lleva exactamente el mismo coche que Vettel es para estudiar a fondo por qué es capaz de exprimirlo tan poco. Y suerte tuvo de la bandera roja, porque de lo contrario, no le hubiera robado la posición al japonés de Sauber. Y ojo con Kobayashi, porque siguiendo la teoría Button, podría haber pisado el podium si el trío de cabeza se hubiera puesto en acción. Sobre Lewis Hamilton… se merece un párrafo él solito.

Lewis Hamilton en el GP de Mónaco de F1 2011

Me decepcionó mucho la carrera de Hamilton, porque esperaba mucho de él y su McLaren en Mónaco. Siempre tienes que esperar algo de los grandes pilotos en este trazado. Le castigó muchísimo el parón en la Q3 y su mala posición en parrilla, pero además de eso, su carrera fue para olvidar. Lewis intentó escalar posiciones como sólo él es capaz de hacer en un circuito de esas características, y precisamente por ello acabó saliendo en todas las fotos. Aunque todo sea dicho, no tengo muy claro que en estos casos haya que penalizar más la ambición del que adelanta que la terquedad del que defiende. Incluso si hay que culpar a alguien o no. Lo he comentado antes: en Mónaco, no asumir un adelantamiento, es provocar un accidente sí, o sí. Y en Mónaco, para adelantar, hay que arriesgar. Entonces, ¿tenemos claro que queramos penalizar el intento de adelantamiento? Creo que es un asunto mucho más complejo de lo que muchos “especialistas” se creen a raíz de lo que uno lee. Y con este análisis, ni doy ni quito razones, simplemente digo que hay que mirar con más detalle especialmente las on board de cada incidente, porque dan mucha información que de entrada no se advierte.

Como siempre, acabaré con unos breves: Mercedes son una auténtica broma en carrera, Renault se ha diluido tras sus esperanzadoras primeras carreras, Jaime Alguersuari sigue sin conseguir un resultado que calme un poco la rumorología sobre el futuro de Ricciardo (que ganó en las World Series), pese a su pillería de engancharse tras Maldonado y Hamilton para pasar a un buen puñado de rivales, y para acabar, hemos tenido unos cuantos sustos en este Gran Premio, que por suerte han terminado como todos deseábamos. No bajemos la guardia.

Nos leemos después de Canadá por aquí, o durante la espera en mi twitter (@smarcusf1).

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