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Mi Gran Premio de Hungría 2011: Jenson Button vuelve a acertar

Mi Gran Premio de Hungría 2011: Jenson Button vuelve a acertar
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Tengo que reconocer que, así de entrada, la carrera en el trazado húngaro no es una de las que espere con más ganas del calendario. Más allá de lo simbólico del circuito por recuerdos tan bonitos como la primera victoria de Alonso en el 2003 o el pódium de De La Rosa en 2006, no es un Gran Premio de los tradicionalmente excitantes.

Pero este año la cosa ha sido radicalmente diferente, para variar. De entrada, y más allá de las condiciones meteorológicas, la igualdad entre Red Bull, McLaren y Ferrari de la que disfrutamos actualmente es un factor que hace de cada carrera todo un acontecimiento. Y si además, le ponemos un poco de incertidumbre climatológica, y un mucho de estrategia de neumáticos, el resultado final es un carrerón más en esta preciosa temporada 2011.

Y que la tabla general del campeonato del mundo de pilotos no nos engañe: este año estamos viendo unas carreras estupendas, como hacía tiempo que no se veían, más allá de que Sebastian Vettel vaya a ser campeón probablemente en menos de 4 carreras. Ya que estamos con el alemán, me detengo, nuevamente, a destacar lo que llevo destacando de Vettel desde que empezó esta temporada, pese a que muchos siguen usándolo como baza en su contra: la madurez.

No sé si es debido a la paz interior que le debió suministrar el campeonato del mundo del año pasado, o porque realmente ha sabido aprender de los muchos errores que cometió durante esa misma temporada, pero este piloto es otro cuando toca gestionar malos momentos. Hay quien dice que está nervioso. Nervioso estaba Webber el año pasado en Corea. Vettel está haciendo a la perfección lo que toca hacer en cada momento, y creo que el nerviosismo que pretenden atribuirle muchos desde fuera es simplemente una expresión de un deseo, no una realidad. ¿Quién va a estar nervioso con la distancia que tiene en el Mundial? Y pese a todo, salió de Hungría más líder, por si quedaba alguna duda. Está haciendo una temporada soberbia, le pese a quien le pese.

Sebastian Vettel

Lo que es evidente que no puede hacer Sebastian Vettel es ganar todas las carreras, y mucho menos si se trata de una carrera meteorológicamente incierta, con una pista que se va secando progresivamente, y amenazas de lluvia en los radares. Esas carreras sólo las gana Jenson Button. Lo del piloto inglés es sorprendente, pero en estas situaciones, siempre hace el cambio de gomas adecuado en el momento adecuado. Además, fue su decisión el no entrar a montar intermedios cuando empezó a llover al final de la carrera. Todo eso, y que es un auténtico artista a la hora de pilotar su monoplaza en estas condiciones. Achacar siempre a la suerte estas victorias no sería justo, y por eso no pienso hacerlo. Y menos con alguien que suma casi todas sus victorias bajo el líquido elemento (salvo algunas en seco con Brawn).

Pero toda la suerte que se le puede achacar a Button, desde luego quien no la tuvo fue Lewis Hamilton. Parecía que nadie podría arrebatarle la victoria en Hungría por lo bien que pilotó en el inicio de carrera, pero en apenas dos vueltas, con el trompo y el drive-through que le supuso, todo se vino abajo. Una pena, pero nadie le quitará sus espectaculares dos primeros stints de carrera. Cuando pilota así, es todo un lujo. Como es un lujo, por cierto, ver luchar a los dos compañeros de McLaren en pista. Luchando a muerte, pero dejándose espacio. Hemos visto ya unos cuantos mano a mano este año, y esperemos ver muchos más.

La carrera de Fernando Alonso

Vayamos ahora a repasar muy por encima el papel de Fernando Alonso en Hungría. A mí no me cabe ninguna duda de valorar el resultado final como extraordinario. Alonso podría haber acabado perfectamente estancado en alguna puzolana o con su monoplaza tocado (como Massa, por ejemplo), porque tuvo unas cuantas salidas de pista, pero tuvo la fortuna de salir airoso de todas. Además, tuvo la desgracia de montar un juego de superblandas, que debían de ser mucho más rápidas que las blandas, para sacarles los 18 segundos necesarios a los pilotos que iban a 3 paradas, cuando resulta que, no sé muy bien por qué, en el Hungaroring las gomas que se mostraron más rápidas fueron las blandas. Era una apuesta estratégica agresiva que no funcionó. Pese a todo, un tercer puesto debería saberle a gloria. Aunque es señal que hubo alguien que lo hizo todavía peor en cuanto a estrategia: Mark Webber.

Fernando Alonso en el Gp de Hungría de F1 de 2011

No me cansaré de destacar lo mal que está Webber, y lo peor que parece al compararlo con lo bien que está Sebastian Vettel. El ritmo de Webber en carrera fue sencillamente inexistente. Nada constante, alternaba series de vueltas rápidas con otras lentas. Fue una de las causas por las que Alonso se vio alejado de la victoria en las primeras fases de la carrera. Hoy por hoy, para el Ferrari es un mal negocio encontrarse con Webber delante, y eso debería avergonzar al piloto australiano.

Para terminar, destacar la buena carrera, otra vez, de Felipe Massa. No hay más que mirar su alerón trasero para comprobar que lo que hizo con ese coche es digno de aplaudir, vuelta rápida incluída. Grandes carreras también, y ya les tocaba, de Sebastien Buemi y de Paul Di Resta. En concreto, los Force India llevan dos carreras seguidas acabando en 7ª posición como el mejor del resto, y en ese resto se incluye Mercedes, que vuelve a defraudar. Último apunte, ahora sí: gran carrera de Daniel Ricciardo, que superó a Liuzzi y al Virgin de D’Ambrossio, y que empieza a dejar muestras de su talento.

Nos leemos después de Spa (sí!!!) por aquí, o durante la espera en mi twitter (@smarcusf1). Buenas vacaciones a todos!

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