¿Cuándo ha sido la última vez que has escuchado eso de que “todo se hereda menos la hermosura”? Seguramente no hace mucho tiempo, mientras hacías algo que recordaba a alguno de tus progenitores.
Gran parte de nuestros comportamientos son heredados o mejor dicho, son fruto de nuestra imitación de otros modelos que consideramos correctos, y el hecho de conducir no se escapa de esa realidad.
Conducir es una mezcla de los conocimientos que adquirimos con el paso del tiempo, las destrezas que vamos desarrollando y nuestra actitud ante la conducción. Todo esto lo vamos adquiriendo con el paso del tiempo, y ni mucho menos sucede de un día para otro.