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1969 Pontiac GTO The Judge Triple-Black, un muscle car único en el mundo

1969 Pontiac GTO The Judge Triple-Black, un muscle car único en el mundo
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Para los amantes de la potencia yankee el Pontiac GTO es considerado como el primer muscle car verdadero en la Historia de los clásicos americanos, lanzado en 1964 y cuando todavía era la opción más prestacional dentro de la gama del Pontiac LeMans. A partir de 1969 se convirtió en un modelo completamente independiente.

Ese mismo año se añadió una versión aún más salvaje, en pleno éxtasis industrial por el enorme éxito que estaban consiguiendo este tipo de coches entre los jóvenes de la época. Era el Pontiac GTO The Judge, que a pesar de haber sido concebido en primer lugar como una versión más económica, se convirtió en la opción más prestacional de la gama.

Según he podido encontrar, en 1969 se fabricaron en total 6.833 unidades del Pontiac GTO The Judge, de las cuales sólo 108 unidades fueron con carrocería convertible. Y de esas 108, la única unidad con la combinación de colores Triple Black es la que vemos en la imagen. Carrocería negra, tapicería negra y capota negra. Negro por tres.

1969 Pontiac GTO The Judge Triple-Black

Los Pontiac GTO The Judge se diferenciaban del resto de la gama por detalles como el alerón trasero, que a velocidades legales era simple estética pero necesario cuando se sobrepasaban ciertos límites, el pomo del volante exclusivo Hurst, neumáticos más anchos, llantas Rally II y como no, un motor que estaba a la altura.

Era el motor V8 Ram Air III 400 ci (6.6) que declaraba “legalmente” una potencia máxima de 365 CV (en banco siempre eran más) y un par que te dejaría la espalda marcada en el asiento, 603 Nm. Todo ello asociado a una caja de cambios manual de cuatro relaciones. Y no era excesivamente pesado para la época, en torno a los 1.400 kg.

Otro detalle interesante de estos Pontiac GTO The Judge era el tacómetro integrado en el capó, fuera del habitáculo. Situado justo en la línea de visión del conductor, permitía ver en todo momento el momento óptimo de cambio de marcha en las carreras de aceleración para sacar todo el rendimiento posible a ese Ram Air III.

La unidad en cuestión que vemos en las imágenes está restaurada con piezas originales de la época, con un trabajo digno de los mejores artesanos. Si a eso le unimos su exclusividad, registrada y documentada por la Pontiac Historical Society, tenemos un coche que en subasta alcanzará las siete cifras sin ningún problema.

Lástima que me pillen sin suelto…

Vía | Hemmings
En Motorpasión | 1969 Pontiac GTO controlado con un iPod Touch, ¡y todo artesanal!

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