
Este viernes se votará una propuesta de los accionistas de la Fórmula 1 para aumentar la eficiencia de los motores. Se habla de pasar de los actuales 2.4 V8 a motores de cuatro cilindros, con un solo turbo, y 1.6 litros. En plata, casi motores de calle, pero con 600-750 CV de potencia.
La BBC informa en exclusiva que se pretende reducir la imagen de deporte contaminante e insostenible, y por ello quieren una reducción de consumo de la mitad. Se caparán los motores a 10.000 RPM máximas (ahora 18.000), la cantidad de combustible que pueden tragar y otras restricciones para equilibrar a todos los equipos.
Estos motores irán apoyados por un sistema de recuperación de energía en frenada, KERS, que en la práctica es un semihíbrido. Este sistema se utilizó en la temporada 2009 por algunos equipos, y fue desechado en 2010. Tenemos que remontarnos a los años 80, cuando los Fórmula 1 utilizaron motores pequeños y turbo.











