
Desde que dejó su cargo como director de la DGT, Pere Navarro ha estado desaparecido. Quizá su plan era apartarse de la exposición a los medios después de unos cuantos años al frente de la DGT, pero tras las declaraciones de María Seguí, su sucesora, no ha podido resistirse.
Navarro ha criticado a Seguí asegurando que la mejor forma de iniciar una nueva gestión no es criticando la anterior. Para Navarro “poner en duda las cifras de fallecidos por accidente de tráfico es una falta de consideración a todos los funcionarios del Observatorio Nacional de Seguridad Vial, que recogen, comprueban y certifican los datos de la siniestralidad.”
Además el director saliente ha declarado que “En España seguimos la metodología de Base de Datos Internacional sobre Tránsito Vial y Accidente de la OCDE, que es la referencia internacional y España, por indicación de la Comisión Europea ha asesorado a los países del Este de nueva incorporación a la Unión Europea. Luego, no lo debemos haber hecho tan mal.”


Aunque
Desde 2004, con la llegada del por entonces nuevo Gobierno de España, Pere Navarro Olivella ostenta el cargo de director de la DGT. Fue uno de los hombres clave del ejecutivo socialista para cumplir su ambicioso programa de seguridad vial, y se metió de lleno en un pulso con los conductores españoles.





