
Hoy en día, las emisiones de dióxido de carbono que emiten nuestros coches son objeto constante de estudio, y dado que son directamente proporcionales al consumo de combustible del vehículo, no sólo interesan por cuestiones medioambientales, si no también económicas.
Las organizaciones no gubernamentales, como Greenpeace, tratan de fomentar que las compañías de automóviles mejores los datos de emisiones de sus vehículos, pero ahora tenemos un caso algo peculiar. Esta ONG ha centrado toda una campaña de presión contra una sola compañía, Volkswagen.
Hay varias razones por las que Greenpeace se ha centrado en un compañía en concreto y no en la industria en general. La más importante es que dado que es el primer fabricante europeo, una medida positiva por parte de Volkswagen tendrá un impacto muy grande.











