
Bueno, podemos respirar tranquilos, el Aston Martin DBX finalmente no es un SUV y sí será lo que también se intuía, una versión más radical del Aston Martin DBS, dispuesta a competir con coches como el Mercedes-Benz SLR McLaren o el Bugatti Veyron.
De momento, las siglas DCX son sólo un código interno, así que es posible que en un futuro y una vez en el mercado, este nuevo supercar reciba otra denominación. Para la construcción de su chasis, se emplearán materiales como el aluminio y materiales compuestos. Sus líneas estarán basadas en el precioso Aston Martin V8 Zagato, así que podemos ir esperando una cosa realmente bella.




