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Hasta 4.000 euros más por un Polo: esta podría ser la consecuencia de reducir las emisiones según Volkswagen

Hasta 4.000 euros más por un Polo: esta podría ser la consecuencia de reducir las emisiones según Volkswagen
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Parece que en Volkswagen se están dando cuenta de que la transición a un nuevo concepto de movilidad no va a salir tan barata para el consumidor medio como prometieron. Cuando el CEO de la firma, Herbert Diess, aseguró que para 2020 tendrían coches eléctricos a la altura de Tesla pero a la mitad de precio, no se imaginaba que poco después tendrían que advertir que incluso los modelos más pequeños iban a quedar fuera del alcance de muchos.

Ahora ha puesto el foco en el objetivo de reducción de emisiones de dióxido de carbono (CO₂) propuesto por la Unión Europea para 2030. De cumplir con los estándares, Diess afirma que no está seguro de cuántos clientes podrán permitirse comprar su producto.

Electrificación y emisiones: dos ingredientes que podrían encarecer los precios

Volkswagen Polo 2018, prueba contacto

Según recoge Automotive News, el presidente del grupo Volkswagen mostró su preocupación en el Salón de Detroit por el probable encarecimiento de los vehículos que fabrican.

Ha advertido que los objetivos de reducción de emisiones fijados por la UE -no sin un interminable debate- son "demasiado exigentes", y eso sumado a la necesidad de fabricar vehículos eléctricos, podría convertir su producto en algo no apto para todos los bolsillos.

No obstante, Diess ha asegurado que el Grupo VAG podrá cumplir con el promedio de emisiones de CO₂ en su flota de 60 g/km para 2030, e incluso aumentar la ventas de eléctricos entre el 40 % y el 50 % del volumen total del grupo. Sin embargo, advierte: "No estoy seguro de cuántos clientes podrían permitírselo".

Como ejemplo, el ejecutivo ha afirmado que, de cumplir los objetivos medioambientales para 2030, el precio de un Volkswagen UP! podría aumentar su precio en unos 3.500 euros, hasta alcanzar los 14.500, mientras que un Polo podría ver incrementado su precio en 4.000 euros.

Recordemos que la UE ha acordado que los fabricantes tendrán que reducir sus emisiones de CO₂ en un 37,5 % para los vehículos y del 31 % para furgonetas para 2030. El objetivo se calculará en función de los niveles de emisión de 2021, con un paso intermedio de un recorte de CO₂ del 15% para los automóviles y furgonetas en 2025.

El presidente del grupo alemán, en línea con la postura alemana en el Parlamento, ha advertido que una transición rápida hacia la electrificación y la hibridación podría dañar su industria automotriz de 423.000 millones de euros y generar pérdidas en los empleos.

Si cerca de la mitad de las ventas de vehículos Volkswagen son eléctricos, tendrán que reducir a la mitad el número de plantas que fabrican motores de combustión interna, ha advertido.

La importancia de poder garantizar un suministro constante de baterías

Volkswagen Id Prototipo 1

Se trata de un discurso que bebe de los argumentos que ha dado recientemente el presidente de la junta supervisora de Volkswagen, Hans-Dieter Poetsch: la electrificación conducirá "inevitablemente a aumentos significativos de precio en el segmento de los vehículos más pequeños".

Lo más curioso es que Volkswagen ha atribuido el probable encarecimiento de sus productos a unos límites de emisiones más estrictos y a la transición a la movilidad eléctrica unido a una futura pérdida de empleos, pero se suele dejar fuera del tintero un elemento crucial: garantizar un suministro constante de baterías para los coches eléctricos.

Y será eso lo que encarezca de verdad los vehículos eléctricos, pues la falta de materias primas como el cobalto, el litio, el cobre o las tierras raras y su incesante aumento de precio debido a la especulación son cartas muy a tener en cuenta.

Recientemente Renault ha expresado su preocupación por un factor determinante a la hora de vender eléctricos: el ritmo de producción de coches debe de ir a la par con el de la fabricación de baterías. De hecho, ha sufrido cierta "tensión" en el suministro de baterías en la primera mitad de 2018 con su proveedor LG debido al aumento de producción en la planta de Wroclaw.

En esta línea, LG firmó un acuerdo el pasado octubre para garantizar la seguridad de la cadena de suministro de Volkswagen para baterías de vehículos eléctricos.

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