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Ocho puntos en los que el prototipo de "coche" autónomo de Google tiene que mejorar mucho para ser un buen coche

Ocho puntos en los que el prototipo de "coche" autónomo de Google tiene que mejorar mucho para ser un buen coche
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La noticia del día es que Google ha presentado un nuevo "coche" autónomo, muy diferente a los modelos que conocíamos desde hace unos años, cuando Google empezó a experimentar con esta tecnología en modelos como el Toyota Prius de segunda generación o en el Lexus RX 450h, que tenían en común ser ambos híbridos.

Lo que sucede es que el nuevo modelo que nos ha mostrado, y demostrado en vídeo que funcionar funciona, cuesta mucho trabajo llamarlo coche tal cual lo han hecho, por su diseño, pero sobre todo porque no tiene volante, ni pedales y porque el ser humano no pinta nada dentro de él, salvo ser un pasajero sin más, como quien se sube a un metro. El término de coche sin conductor se aplica con mayúsculas en este caso.

Esto es un vehículo o una cápsula, pero no un coche

No restamos el gran valor tecnológico que tiene este vehículo, para nada. Nos parece muy interesante, pero lo que propone Google ahora no es un coche. Es un vehículo autónomo, o una cápsula de transporte personal autopilotada. Y de hecho no podemos evitar recordar las cápsulas ULTra PRT del aeropuerto de Londres-Heathrow que se estrenaron en 2011. Tienen forma más o menos ovoidal, un motor, cuatro ruedas, puertas y varios asientos. Pero nada más.

La diferencia, notable, eso sí, es que aquellas primeras cápsulas autónomas tenían que ir por una especie de vías, con unos muretes a ambos lados del carril, por si acaso algo fallaba no pudiesen salirse a ninguna parte, mientras que esta cápsula de Google, más compleja a nivel de sensores, puede moverse por una calle cualquiera.

Nuevo coche autónomo de Google 03

Las declaraciones de los máximos responsables del proyecto, así como el propio vídeo que ha difundido Google, muestran con claridad el principal objetivo de este prototipo: ser una especie de taxi autónomo sobre todo para personas que no saben, no quieren o no pueden conducir. En el vídeo vemos a una madre con su hijo, a parejas de ancianos o a personas con problemas de visión, o incluso un hombre completamente ciego, Steve Mahan, el mismo que ya había protagonizado un vídeo en un Toyota Prius II autónomo en 2012. Desde luego que para este tipo de personas, este invento tiene muchísimo sentido.

Se ha pensado sobre todo para flotas de taxis sin conductor, y según nos explican, serían incluso más baratos que un taxi tradicional con conductor. Un taxi actual de Nueva York viene a costar unos 4 dólares por milla, algo así como 1,80 euros el kilómetro al cambio. Google afirma que con un taxi autónomo eléctrico el coste sería alrededor de 50 céntimos de dólar por milla, unos 23 céntimos de euro el kilómetro al cambio.

Este no-coche autónomo está pensado para ser llamado a través de un smartphone, te pasa a recoger a la posición GPS que le envía el teléfono y te lleva a la dirección que se introduce en la aplicación específica del smartphone.

Pero, que tenga motor y cuatro ruedas no creemos que sea suficiente para considerarlo realmente un coche. De hecho rompe radicalmente con las intenciones que estaban mostrando los diferentes fabricantes de coches que estaban interesándose por la conducción autónoma, que la proponen como sistema de seguridad en la sombra que puede actuar en caso de error o emergencia, o como un modo de conducción que el conductor puede elegir cuando no desea conducir en modo manual, y entonces pasa a modo automático (vaya, como si fuera el piloto automático de un avión).

Así que, ¿qué necesitaría mejorar este vehículo para ser un buen coche?

Diseño

Es comprensible que siendo un prototipo, y siendo la primera unidad, el diseño pueda ser mejorable. De hecho como el sistema de propulsión es eléctrico, esto permite diseños bastante diferentes a los convencionales: el motor es pequeño y puede ir colocado en el eje posterior, detrás de los asientos, y la batería puede ir debajo de los asientos y del suelo del habitáculo, así que ya no es necesario un morro convencional.

De hecho una de las imágenes de diseño parecía tener la intención de mostrar un coche de dibujos animados, casi de juguete, con aspecto simpático y amigable, casi para niños. Se han inspirado en parte en modelos como el Renault Twizy o el Smart ForTwo, y probablemente también en el Isetta de 1953. Pero en la realidad el resultado no queda tan mono como parecía. Y además, si queremos un coche, no queremos una cápsula, ni un juguete para niños.

Queremos que el coche sea bonito, nos atraiga, nos emocione y despierte pasiones. Así que si quieren que sea un coche de verdad, hay que cambiar bastante su diseño.

Sensores

A día hoy todavía no somos capaces de hacer un coche 100% autónomo sin un LIDAR de 360 grados. Que el coche lleve en el techo una subestructura tubular que sobresale más que una baca, y sobre la que colocar un enorme LIDAR, es funcional, pero no es bonito. Queda como un añadido postizo que no termina de integrarse.

Y además a alta velocidad implica mayor resistencia aerodinámica, más ruido, y algo más de consumo. Eso por no hablar de que, siendo un elemento muy caro, invita a los vándalos, impresentables y malnacidos a apedrearlo y romper las lentes. Este es un aspecto en el que hay que trabajar, para conseguir una solución mejor integrada. Por ejemplo la de Ford en su Fusion/Mondeo autónomo experimental, que aunque no termina de quedar del todo integrado, no parece tan extraño.

Nuevo coche autónomo de Google

Volante y pedales

En el caso concreto que citábamos al principio de personas que no saben, no quieren o no pueden conducir, no echarán en falta ni el volante ni los pedales. Pero si queremos hacer un coche, tiene que ser posible que podamos conducirlo, porque a muchas personas nos gusta conducir, (incluso aunque no poseamos un modelo bávaro).

Así que es imprescindible colocar un volante de dirección y los pedales necesarios, al ser eléctrico simplemente acelerador y freno, como si fuera un coche automático, y un botón para pasar de modo autónomo a modo manual, y poder conducir el coche cuando queramos. Que no nos quiten el placer de conducir por nosotros mismos, por favor.

Cuadro de instrumentos

Quizá sea demasiado apasionado por lo técnico, pero no concibo conducir un coche si no puedo saber qué le pasa en cada momento, ni siquiera aunque sea eléctrico. Así que es también imprescindible una instrumentación clara y completa donde poder ver la velocidad que llevamos, cuánta autonomía nos queda, si estamos circulando consumiendo poca energía o mucha, si se nos está sobrecalentando el motor, si salta un chivato de avería, o cualquier otra cosa.

Más potencia y velocidad

Está claro que el prototipo de Google está orientando sobre todo a los pequeños desplazamientos urbanos, como un taxi. Pero si queremos un buen coche que podamos utilizar para todo, que sea el coche de la familia, tenemos que poder circular más rápido que esos 40 km/h. Así que es necesario un motor más potente que nos permita tener mejores prestaciones y alcanzar una velocidad máxima de por lo menos 130 o 140 km/h.

Piloto automático temporal
Cuando me canse del piloto automático lo quito, y ya sigo yo conduciendo

Más equipamiento

Es un prototipo, claro que sí, y por eso es de lo más austero y esencial que podría ser: un bastidor tubular, unos paneles de carrocería flexibles, unas lunas, dos asientos, cuatro ruedas... y nada más. Simplemente para ponerlo a prueba no necesitamos equipo de sonido HiFi, ni climatizador, ni sujetavos refrigerados... pero en un coche de verdad sí.

Como conductores acostumbrados a la buena vida, no queremos renunciar a ningún equipamiento de confort de esos a los que ya nos hemos acostumbrado, y si no que se lo digan al Renault Twizy, que ha sido criticado por varios motivos, pero en esencia por ser demasiado austerio y no tener ni calefacción (entre otras cosas). Pues eso, un coche de verdad queremos que venga full equip.

Cinco plazas

Como vehículo pequeñito para gastar poco y moverse rápido por ciudad, que tenga dos plazas es razonable, pero de nuevo hay que recordar otro ejemplo, el Smart ForTwo, es interesante para ciudad, pero no convence a todo el mundo. Por tanto en un coche autónomo que sea todo un coche para llevar a la familia o a los amigos, es necesario que tenga cinco plazas, o por lo menos cuatro.

Maletero

Este nuevo vehículo autónomo de Google, al tener el frontal libre, deja un espacio generoso para llevar cosas. Como vehículo de uso temporal tipo taxi, puede que se eche en falta pocas veces, pero para ser un coche en toda regla es necesario tener un maletero, y cuanto más grande mejor, que luego se llena enseguida.

Es muy probable que Google dentro de unos años nos vuelva a sorprender. Veremos.

Vídeo | Google (YouTube)
En Motorpasión | El dilema moral del coche autónomo: ¿soñó Asimov con el Google Car?

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