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El autobús tragacoches chino, el último gran fraude con la movilidad como excusa

El autobús tragacoches chino, el último gran fraude con la movilidad como excusa
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Se llamaba TEB, por las siglas de Transit Elevated Bus, y ha pasado de prometer ser la solución a los problemas de movilidad en China para convertirse en otro pufo más. Según apuntan algunos medios, el proyecto de autobús que circulaba sobre los coches descansa ahora inerte en una nave y sin expectativas de moverse ni un milímetro, mientras los responsables del proyecto han desaparecido presuntamente con los bolsillos llenos.

Justo antes de verano el TEB se dio su primer paseo sorteando los coches de las saturadas arterias del gigante asiático, pero después de aquello se metió en un garaje en Qinhuangdao del que no ha vuelto a salir. La idea prometía mucho, pero algunas dificultades han hecho que la idea se aparque para caer en el olvido en otro gran chasco que desaparece tan rápido como apareció.

TEB: el enésimo fraude en la movilidad

Para colmo, el lugar en el que descansa no es más que un tramo cerrado de una de las principales carreteras de Qinhuangdao, por lo que la solución salomónica que en un principio iba a terminar con los atascos lo único que hace es provocar aún más.

En su día, este tramo de la carretera fue alquilado por la empresa encargada del desarrollo e implantación del futurista autobús tragacoches, pero cuando las pruebas sobre el terreno se detuvieron el olor a chamusquina empezó a hacer que toda la atmósfera alrededor del proyecto fuese irrespirable, los medios de comunicación locales se echaron encima del asunto como el enésimo fraude, dejando a los inversores sin su dinero.

Pese a que se intentó retomar el proyecto en el mes de septiembre, la viabilidad de este engendro a medio camino entre autobús y monorraíl hace aguas. Con capacidad para 300 personas, 22 metros de longitud, una anchura de dos carriles (7,8 metros) y 4,8 metros de altura, el TEB es incapaz de enfrentarse al caótico tráfico chino sin perder, ni siquiera es capaz de pasar por encima de vehículos con más de 2,1 metros de altura, lo que le hace detenerse ante cualquier camión, furgoneta o coche con algo cargado sobre el techo.

Autobus Elevado

Otro de los factores que han puesto en riesgo la continuidad de esta idea es el hecho de requerir una infraestructura propia, con paradas elevadas para que pudieran subir y bajar los pasajeros y raíles sobre los que debía a circular (aunque las pruebas se hicieron con ruedas convencionales), a lo que hay que sumar también la dificultad añadida de no poder evacuar a pie de calle a los ocupantes en caso de emergencia.

De todos estos problemas nadie pareció darse cuenta hasta que se hicieron las primeras pruebas, cuando los inversores ya habían aportado el capital para afrontar el reto, y cuando quisieron darse cuenta los emprendedores al frente de TEB ya habían desaparecido.

Parece la tónica general en el mundo de las start-up: una idea más o menos buena que capta capital y, una vez con el dinero en el bolsillo, si te he visto no me acuerdo. No sé quién es más culpable, si los ideólogos o las autoridades que se dejan engañar.

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