El culmen de la gama del Chevrolet Corvette es el ZR1 y en su última generación se ha superado: equipa el V8 de producción más potente jamás concebido, con más de 1.000 CV. Una obra de ingeniería que presume de una brutal carga aerodinámica si se añaden el pack aerodinámico y de rendimiento.
Pero estos opcionales que cuestan unos 13.000 euros, esconden un inesperado talón de Aquiles. No es que comprometan su mecánica o sus avanzados frenos, sino algo mucho más mundano: arrancan la pintura exterior.
Perdiendo pintura a más de 290 km/h
Estrenado hace casi dos años, el Chevrolet Corvette ZR1 de la octava generación del superdeportivo americano, llegaba con cifras mareantes: 1.079 CV y 1.665 kg de peso, capaz de alcanzar una punta de 346 km/h y prometiendo ser un coche de menos de 10 segundos en el cuarto de milla. De hecho, hace pocos días, ha batido la cifra de aceleración homologada por Chevrolet firmando los 2,2 segundos en el 0-100 km/h.
Este ZR1 puede ser aún más capaz gracias a sus opcionales de rendimiento: los packs Carbon Fiber Aero Package y ZTK Performance. En el primero el protagonismo se lo lleva un sobredimensionado alerón trasero de fibra de carbono con aletines laterales. Se combina con un labio específico delantero y una salida de aire para el capó. Con el ZTK Performance suma un tarado más rígido para la suspensión Magnetic Ride, unos frenos carbocerámicos de alto rendimiento y neumáticos Michelin Pilot Sport Cup 2R.
Con estos ingredientes Chevrolet promete unos 544 kg de carga aerodinámica. Pero resulta que esta brutal cifra tiene un efecto colateral imprevisto: provoca que se le caiga la pintura.
Son varios los Corvette ZR1 con ambos packs que han sufrido este "defecto". El primero en apreciarlo fue Christian Wheeler, un conocido youtuber entusiasta de los coches. En otoño del año pasado publicó un vídeo en el que comentaba que se había encontrado con varios desconchones de pintura junto a los puntos de anclaje del soporte del alerón en su ZR1 blanco. Fue tras llevarlo al límite en el circuito de Daytona, donde, afirma, superó los 298 km/h.
Y lejos de ser algo puntual, Wheeler acaba de publicar en Instagram que le ha ocurrido exactamente lo mismo a un amigo suyo, en su caso con un Corvette Z06 pero equipado con el alerón opcional del ZR1, y a 295 km/h. Si bien admite que esto no lo sufrirán muchos propietarios, no siendo unos "quemados" capaces de rodar en trazado a semejante velocidad, no deja de ser llamativo.
Media tonelada de carga aerodinámica en apenas unos centímetros
El inmenso alerón del Carbon Fiber Aero Package es de 190 cm de ancho y peso unos 7,7 kg. El problema es que a altas velocidades genera enormes tensiones físicas sobre el panel trasero al que va fijado. En concreto, la presión que ejerce el aire sobre el alerón empuja los puntales hacia abajo, siendo una fuerza de más de 500 kg de carga y creando una zona de presión en una zona estrecha entre la base del puntal y la superficie pintada.
Así, y como los bordes del revestimiento de carbono no equipan juntas de espuma protectora o algún tipo de acolchado adhesivo, la elevada presión aerodinámica provoca que el componente se clave directamente en la pintura, raspándola.
Wheelr comentó en la publicación de Instagram que Chevrolet le hizo la reparación completamente gratis, repintando toda la pieza trasera. Pero también que la marca no había protegido la zona con espuma o protección alguna, por lo que es más que probable que si lo vuelve a llevar a fuego en circuito vuelva a suceder.
El Carbon Fiber Aero Package tiene un precio de 10.495 dólares y si se añade el ZTK Performance son casi 4.400 dólares, por lo que hablamos de extras por valor de 14.890 dólares (más de 12.800 euros al cambio actual). Teniendo en cuenta que el Corvette ZR1 de base y acabado más pelado son 185.000 dólares, hablamos de un coche de 200.000 dólares. Quizá merecería la pena que Chevrolet valore una solución para evitar que pierda la pintura por el camino, pues no es precisamente una montura barata.
Imágenes | Wheelr en Youtube, Chevrolet
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