Cumplir con las normativas es básico para vivir en sociedad y eso implica cumplir con todas las exigencias de la DGT. Una de ellas tiene que ver con la forma de llevar a un niño en el coche en su sistema de retención infantil (SRI), es decir, en su sillita.
Entre otras cosas, la DGT obliga a que los menores de 15 meses viajen a contramarcha en su sillita. A partir de esa edad, puede viajar a favor de la marcha, pero los expertos lo desaconsejan rotundamente, a pesar de que la ley lo permita.
En este caso debe prevalecer el sentido común frente a la normativa
La seguridad de un bebé a la hora de viajar en un coche es todo un mundo, sobre todo, para padres primerizos. Hay un sinfín de modelos de silla en el mercado y escoger uno no es nada fácil, pero la cosa no termina cuando por fin nos decantamos por una sillita y la compramos.
El siguiente paso es montarla. No es complicado, aunque la primera vez tiene miga, pero sí es crucial hacerlo de forma correcta porque la seguridad del bebé depende de eso: da igual que compres la mejor sillita, si las montas mal, el bebé no viajará de forma segura.
En las sillas se recuerda la normativa que impide viajar a los menores de 15 meses a favor de la marcha.
Lo primero que nos dejan claro en las tiendas donde venden sistemas de retención infantil es que es fundamental que el bebé viaje a contramarcha. Lo normal es que te expliquen que la DGT obliga a que el bebé vaya de esta forma en su sillita al menos hasta los 15 meses y también es habitual que los expertos recomienden seguir llevando al niño a contramarcha más allá de esos 15 meses obligatorios.
Lo explica el experto Juan José Pérez, responsable de Macro Bebé. En un vídeo publicado en las redes sociales de la tienda, Juan José muestra lo que ocurre con el cuello de un bebé en una deceleración fuerte cuando ese bebé viaja a favor de la marcha: “¿Escuchas eso? ese el cuello de tu bebé partiéndose”.
“Aunque la ley permite viajar a favor de la marcha a partir de los 15 meses, tienes que saber que estás poniendo en riesgo la vida de tu bebé”, explica Juan José.
“Estáis poniendo en riesgo la vida de vuestros hijos si antes de los 4 años viajan a favor de la marcha porque la cabeza de un bebé es desproporcionada en peso y en tamaño con respecto al cuerpo y en relación a la de un adulto. No es para tomarlo a broma. Lo mejor siempre: sentido contrario a la marcha”, aclara este experto.
En este caso, es legal que el niño viaje a favor de la marcha a partir de los 15 meses, pero que sea legal no significa que esté bien y Juan José lo deja claro.
Hasta los 4 años (algunos expertos van más allá y recomiendan que el niño viaje a contramarcha hasta los 5 años), la cabeza del bebé es demasiado grande y su cuello no tiene suficiente fuerza como para aguantar su peso en una deceleración fuerte, ya sea en una frenada de emergencia o en un choque frontal, aunque también en una aceleración fuerte que se produzca en un alcance (otro vehículo golpea el nuestro por detrás).
Silla montada a contramarcha.
Si el niño viaja a contramarcha, la estructura de la silla retiene su cabeza, por lo que es muchísimo más seguro. Algunos padres plantean que su bebé se marea en esa posición o que llora porque no le gusta viajar mirando hacia atrás: pues bien, si el bebé siempre ha viajado a contramarcha, no conoce otra cosa y no se quejará por seguir viajando así a medida que cumpla meses y años.
Otros padres aseguran que su hijo no cabe en la silla a contramarcha porque las piernas le chocan en el respaldo de los asientos traseros. Lo cierto es que hay sillas para viajar a contramarcha hasta los 25 kg, por lo que, si se elige el modelo adecuado, no hay ningún problema de espacio.
Imágenes | Instagram (@MacroBebe) y Motorpasión
En Motorpasión | Instalar una sillita infantil es fácil. Así tienes que montarla para que tu bebé viaje seguro en el coche
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