La Comunidad de Madrid acaba de estrenar para este invierno un proyecto de señales de tráfico que hasta ahora solo habíamos visto en prototipos: señales capaces de aumentar su propia temperatura para evitar que se cubran de hielo o nieve. Es una tecnología inédita en España, diseñada para mejorar la visibilidad en los tramos más críticos justo cuando más falta hace.
Este despliegue forma parte del llamado “Plan de Inclemencias Invernales 2025/26”, un operativo reforzado con más de 6.600 efectivos, 760 vehículos, cámaras y estaciones meteorológicas para mantener la red autonómica operativa hasta el 30 de abril. El objetivo: adelantarse al hielo, no reaccionar cuando ya está en la calzada.
Señales que se calientan solas y sensores que predicen el hielo antes de que aparezca
El proyecto piloto incluye 18 señales antihielo fabricadas con materiales capaces de elevar su temperatura en cuestión de segundos. Estas pasan de –10 °C a 20 °C en minuto y medio, según datos del Gobierno regional, lo suficiente para impedir que la nieve o la escarcha se adhieran y para mantener la legibilidad incluso en los peores temporales.
En la presentación del proyecto, en el Centro de Conservación de Carreteras de Villaviciosa de Odón, la propia presidenta regional, Isabel Díaz Ayuso, comprobó su funcionamiento: “Cada año reforzamos recursos humanos y nuevas medidas, aprendiendo de la experiencia”, señaló durante la presentación del plan.
Además de las nuevas señales de tráfico, la Comunidad está instalando también un nuevo sistema de sensores autónomos e inalámbricos capaces de medir la temperatura real de la calzada y anticipar heladas. Funcionan conectados a SIGESCA, la plataforma interna que coordina en tiempo real la conservación de carreteras.
Esta información permite decidir con mayor precisión cuándo aplicar sal o salmuera, y en qué cantidad, evitando sobretratamientos, reduciendo costes y optimizando la respuesta de los equipos. Son tecnologías sencillas de implantar, pero con un impacto directo en la seguridad.
El dispositivo de este año suma además 30 cámaras de vigilancia, 27 estaciones meteorológicas y el Centro de Coordinación e Información (CECOIM), operativo 24/7 y conectado con el 112. Desde que comenzó la campaña el 1 de noviembre, ya se han desplegado 65 operarios y ocho quitanieves en los primeros episodios de frío.
Aunque el proyecto es piloto, se ha desplegado en puntos estratégicos de la red autonómica, incluidos los tramos situados por encima de los 1.000 metros, donde se concentran buena parte de las incidencias invernales. En total, la Comunidad gestiona más de 2.500 km de carreteras, 370 de ellos en zonas especialmente frías, y garantiza la conexión de 85 municipios situados por encima de los 800 metros. Y si este proyecto pionero funciona como se espera, podrían convertirse en el nuevo estándar invernal de nuestras carreteras.
Imágenes | Unplash, CAM
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