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La misteriosa atracción de la izquierda

La misteriosa atracción de la izquierda
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Aunque lo parezca, en este artículo no voy a hablar de política, sino que voy a intentar desahogarme con unos de los males endémicos de este país, conducir por el carril de la izquierda en vías de dos carriles.

De verdad, si alguno de los presentes es de los que tiene esta enfermedad (lo dudo, la verdad), que me explique el beneficio que le encuentra a ir molestando por autovía, autopista o cualquier otra vía de dos o más carriles, porque no lo entiendo ni lo entenderé nunca.

Pero no me refiero a esos que aún habiendo tráfico por el carril derecho, circulan por el izquierdo adelantando a todo Cristo viviente. No, esos juegan en una liga aparte. Me refiero a los que estando el carril derecho completamente libre, circulan tan felizmente por la izquierda.

Por poner un ejemplo, últimamente me cruzo a la vuelta del trabajo con una señora que va en el mismo sentido que yo, pero que misteriosamente, tiene predilección por el carril izquierdo, aún estando libre el de la derecha. Normalmente suele ir bastante por debajo del límite de la vía, así que si quiero adelantarla, o me salto las normas y adelanto por la derecha o espero pacientemente detrás de ella a que capte la indirecta, que no suele ser el caso.

Otro caso flagrante es el que se produce en vías de tres carriles por sentido, como el nuevo que han inagurado hace unos meses en la A7 a la altura de Crevillente, donde ahora la circulación es más lenta que cuando sólo había dos carriles. Pongo otro ejemplo, hace unas semanas, volviendo de Murcia y circulando a 110 km/h por el carril de la derecha (límite de 120 km/h), iba adelantando a todos los coches de los carriles más a la izquierda. De juzgado de guardia, oiga…

Se que no se puede adelantar por la derecha, pero es que era un suicidio ponerse a hacerlo bien, porque no había ni siquiera un hueco para meterse en el carril central (la distancia de seguridad es para débiles), así que sólo tenía dos opciones, reducir la velocidad a 90 km/h con todo el carril para mí o pasarme por el forro las normas y seguir mi megadelantamiento por la derecha.

Lo mismo sucede cuando no hay nadie en la autovía, tu circulas tranquilamente a 120 km/h por la derecha y te encuentras con un vehículo más lento por el carril central. ¿Aquí qué se hace? ¿Te pasas dos carriles para adelantarlo o lo adelantas por la derecha? Sinceramente, no sabría decir que puede ser más peligroso… Lo curioso es que si eliges la primera opción y finalizas el adelantamiento en el carril derecho, el tipo automáticamente pone su intermitente derecho y se pasa también al primer carril. ¿Será que se le había olvidado que estaba ahí y al verte a tí pasarte al primer carril se acuerda que está ahí? Misterios de la vida…

Pues eso, una pataleta más (y las que quedarán) sobre los males que envenenan la circulación por nuestras carreteras. Señores y señoras izquierdistas, el carril derecho tiene el mismo asfalto y lleva al mismo sitio, por favor, hagan uso de él, los que intentamos circular correctamente se lo agradeceremos eternamente.

Foto | El blog de Enrique Dans
En MotorPasion | Los intermitentes vienen de serie, de verdad de la buena, Las rotondas, esas grandes desconocidas

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