Mucho más baratos que un coche y una alternativa al transporte público, los patinetes eléctricos se han disparado en la ciudades: ya son unos cinco millones circulan por las calles españolas. Pero esta opción de movilidad personal alternativa (VMP) está generando problemas de convivencia con los peatones, que son los vulnerables más expuestos del espacio urbano.
En los últimos años, con el aumento constante de usuarios, los accidentes en ciudad con patinetes eléctricos implicados no han dejado de crecer. En esto es clave que no se exige carnet para circular con ellos evidenciando un desconocimiento de las normas de tráfico. Pero también el hecho de que invaden con frecuencia el espacio de los viandantes, como aceras y pasos de cebra.
Los patinetes, principal foco de inseguridad para los peatones
Barcelona, como Madrid, es una de las grandes capitales de nuestro territorio en los que se han disparado los patinetes eléctricos en la última década. Especialmente tras la pandemia, no pocos optaron por esta forma de movilidad por miedo al contagio en el transporte público. Y llegaron para quedarse porque es una forma mucho más asequible de moverse en ciudad en vehículo propio, incluso más económico en que una bicicleta.
Los grandes perjudicados por esta nueva forma de movilidad son los peatones. O al menos así lo perciben los propios viandantes. En la principal conclusión que se extrae del 'Primer Barómetro de la movilidad de los peatones en la ciudad de Barcelona'. Elaborado por el RAAC, está basado en unas 1.200 encuestas a peatones barceloneses, además de análisis basados en observación propia de cómo conviven en esta urbe patinetes, bicicletas, motos, coches y peatones.
Caminar con estrés en ciudad. Según este análisis publicado este mismo año, casi la mitad de los peatones de Barcelona siente inseguridad viaria: un 47 % de los encuestados así lo afirma. En esta sensación de tener que enfrentarse a una suerte 'gymkhana' al caminar por sus calles, los principales señalados son los VMP: el 78% de los encuestados afirma que los patinetes eléctricos son los vehículos que más inseguridad vial les provoca, y un 83 % considera que estos usuarios son los más imprudentes de la vía.
Esto se acentúa especialmente cuando comparten espacios: aceras y pasos de peatones. Y es que, a pesar que la normativa exige que circulen por carretera o bien por los carriles bici, siguen invadiendo estas zonas en teoría exclusivas para caminantes. Estas malas prácticas son señaladas por los viandantes como principales factores de inseguridad en esta convivencia: un 78 % en el caso del uso indebido de aceras y un 69% en el de los pasos de peatones. A esto se añade la velocidad.
Con esto en la mano, más de la mitad de los peatones preguntados (un 53 %) afirma sufrir estrés cuando camina por la calle. Una sensación que se ha intensificado en los últimos cinco años: consideran que son vehículos imprevisibles en calzadas, cruces, también en carriles bici. Y peor aún, cuando invaden los espacios peatonales.
Más accidentes y a vueltas con cumplir las normas
Este sentir de los peatones lo avalan las crecientes cifras de siniestralidad en usuarios vulnerables en la ciudad. Lo puso de relieve el estudio "Nueva Movilidad Urbana y Seguridad Vial. Accidentalidad en la nueva cultura del desplazamiento", de la Fundación Línea Directa. Según este análisis, el 80 % de los fallecidos en calles urbanas son usuarios vulnerables. Una realidad que, señalan, irá a más con los patinetes en la ecuación: estiman 5.500 muertos en las ciudades españolas entre 2020 y 2030, lo que significaría 831 víctimas más que en la década anterior (+18 %).
En 2025, los siniestros en patinetes volvieron a aumentar en España: casi un 24 % con 549 accidentes que provocaron 19 muertes en ciudad y 572 lesiones. Son datos del estudio 'Avance de Datos de Siniestros e Incendios de Vehículos de Movilidad Personal 2025' publicado hace pocos días por la Fundación Mapfre. La colisión con otros vehículos (64,7 %), las caídas (19,1 %) y el atropello de peatones (10,9 %) son las tres causas más recurrentes en estos siniestros.
Sin carnet y con multas, pero... El principal problema de los patinetes es que no exigen carnet para poder circular por las calles. Esto supone que muchos de los que los usan para desplazarse no conocen normas básicas de tráfico. Aunque pueden ser multados, estos usuarios incumplen sistemáticamente algunos preceptos, con la circulación por las aceras a la cabeza: el 73 % admite que lo ha hace en algún momento durante los trayectos, según el análisis de Línea Directa, pese a que supone una multa de 200 euros siendo una infracción grave.
Además, pocos se ponen el casco: es obligatorio en el caso de menores de edad y la DGT lo recomienda para el resto. La mitad de los usuarios entrevistados en este estudio reconoce que no lo usa nunca. Y lo más flagrante: solo el 14 % de los encuestados por Línea Directa cree que cumple de forma habitual las normas.
Que no exija carnet, y por tanto algunas infracciones que sí restan puntos con un coche en su caso no lo hacen, da a los usuarios de patinete cierta sensación de impunidad. Algo que la DGT ha buscado atar encorto gracias a nuevas exigencias recién llegadas este 2026, como que tengan que circular con seguro obligatorio o que deban de darse de alta en el registro de vehículos y que lleven "matrícula".
Imágenes | Motorpasión, Unsplash, DGT
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