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Conducir con resaca

Conducir con resaca
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Los efectos del alcohol sobre la conducción son conocidos por todos, una copa de vino puede cambiar nuestra capacidad para evaluar riesgos, disminuir nuestros reflejos y, por tanto, derivar en un accidente o en una sanción.

¿Pero qué pasa al conducir de resaca? Obviamente, hablamos de resaca, no de borrachera que dure hasta el día siguiente por la mañana. La Brunel University de Londres ha realizado un estudio sobre los efectos de varias circunstancias en la conducción, de las que destaca, por novedosa, la resaca.

Hicieron la prueba con un grupo de estudiantes con la ayuda de un simulador. Primero sin resaca y luego con ella. El resultado fue que, con resaca, aumentaban su velocidad y sus distracciones, y cometían más infracciones.

El estudio atribuye a “las ganas de llegar cuanto antes” este aumento de velocidad, y las distracciones son fácilmente explicables debido al estado de cansancio.

Por mi experiencia Por lo que me han contado, conducir con resaca es equivalente a conducir fatigado o enfermo (de hecho, es un cóctel de pocas horas de sueño, deshidratación, bajo nivel de azúcar y demás efectos del alcohol). Desde luego no tiene los efectos de euforia ni exceso de confianza, sino todo lo contrario.

Me atrevo a apuntar un posible error el el diseño del test: una cosa es conducir (que puede ser hasta relajante) y otra cosa tener que ir a la universidad a hacer un test en un simulador para un estudio.

En todo caso, afecte más o menos, el consejo es claro: mejor dormir un par de horitas más, o ir en autobús, que coger el coche en estado zombie. Sobre el día anterior, ya se escapa de nuestro ámbito, pero ya sabéis: noches alegres, mañanas tristes.

Vía | El Mundo
Foto | Flickr

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