Los resaltes, conocidos popularmente como badenes, son habituales en nuestras carreteras y calles. Diseñados para reducir la velocidad de los vehículos y mejorar la seguridad vial, su presencia puede también generar un desgaste acelerado en los componentes de la suspensión y el tren de rodaje si no se superan correctamente.
En redes sociales, el mecánico Juan José —conocido como Talleres Ebenezer en TikTok— explicó la técnica adecuada para afrontar los resaltes (protuberancia) o badenes (hundimiento o bache). Según él, no es la presencia del resalte lo que daña un coche, es decir, no es el resalte el responsable, sino la forma en la que pasamos por encima de él.
Despacito, para no desgastar los amortiguadores
La suspensión del coche absorbe la mayor parte del esfuerzo en cada paso. Para el mecánico, la regla se resume en una frase: “reducir la velocidad y luego acelerar de forma progresiva, sin tirones”. Según él, la magnitud del impacto depende tanto del tamaño del resalte como de las dimensiones del vehículo, pero en todos los casos es el movimiento brusco, con una rápida compresión y extensión del amortiguador, lo que genera el desgaste.
El verdadero riesgo aparece cuando el conductor frena de golpe justo antes del obstáculo y acelera con fuerza después. Esta secuencia somete tanto al motor como al tren de rodaje mucho más que un paso suave. De hecho, el mismo fenómeno de compresión-extensión ocurre en la conducción normal, cada vez que se acelera de forma brusca o se frena con fuerza.
@juanjoseebenezer Cuidado con el BADÉN ⚠️ TALLERES EBENEZER #mecanico #refrigerante #cuidado #mantenimiento #mecanicodeltiktok ♬ sonido original - Juan José Ebenezer
Además, el mecánico aclara un punto que suele pasarse por alto. La mayoría de los resaltes homologados, los módulos de plástico atornillados al suelo, cumplen con unas dimensiones reglamentarias que no deberían dañar un vehículo en buen estado mecánico.
El problema, por tanto, no está en el obstáculo en sí, sino en la desaceleración brusca impuesta justo antes, que aumenta el riesgo de rozadura o impacto en las partes bajas de la carrocería.
Su consejo es por tanto evidente, hay que anticiparse con margen. En cuanto se vea un resalte a unos 50 metros, es mejor reducir la velocidad de forma progresiva en lugar de frenar en el último momento.
Una vez superado el obstáculo con suavidad, basta con acelerar sin brusquedad y recuperar la velocidad. Mantener este hábito simple a lo largo del tiempo reduce considerablemente el desgaste del tren de rodaje, independientemente del número de resaltes que se encuentren.
Imágenes | @juanjoseebenezer
En Motorpasión | Como soy rico, las multas de tráfico me dan igual: los hay que acumulan 85.500 euros en sanciones. Y encima pagan tarde
Ver 0 comentarios