Honda ha revivido al Prelude porque quiere y porque puede, pero a diferencia de sus predecesores, el nuevo modelo llega con una mecánica híbrida que ha despertado una gran pregunta: ¿un coche de 184 CV puede considerarse deportivo? ¿Merece la pena pagar 49.500 euros por un Honda Prelude?
Honda Prelude: en vídeo
Es cierto que no es ni el más rápido ni el más explosivo, pero las prestaciones sí dan cierto lugar a la alegría. Su punto fuerte en realidad es un chasis heredado del Civic Type R y un equilibrio entre sensaciones deportivas y consumo de combustible.
El diseño también es un acierto. El frontal está inspirado en un tiburón y la silueta esetá basada en un avión planeador, según Honda. Su apariencia clásica de coupé, que ya es poco habitual en estos tiempos, es un factor que va a llamar mucho la atención.
El Prelude forma parte de un segmento de capricho, pero no está solo. Por 10.000 euros menos está el Mazda MX-5, que también es japonés, también tiene un chasis con gracia, pero es menos polivalente y menos potente. También está el Toyota GR Yaris, pero es un coche completamente diferente: un utilitario vitaminado, casi un coche de rally.
En esta prueba en vídeo, que puedes ver en nuestro canal de YouTube, te contamos con todo detalle cuáles son los aciertos y errores del nuevo deportivo de Honda. Y, sobre todo, llegamos a entender exactamente a quién persigue el Prelude.
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