Maserati Ghibli Diésel, prueba (parte 3)

Maserati Ghibli Diésel, prueba (parte 3)
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En el Maserati Ghibli Diésel, la puesta a punto del conjunto de chasis y suspensiones es bastante deportiva, aunque no en exceso. Sientes perfectamente la conducción desde el puesto de mando a través de volante, asiento y suspensiones, pero ofrece al mismo tiempo un nivel de confort más que suficiente a pesar de que las llantas de 20 pulgadas no ayudan a amortiguar las irregularidades tanto como las de serie de 18 pulgadas.

En carretera es dónde el Ghibli Diésel se comprota mejor, es ahí dónde saca a relucir sus bondades. Es un coche creado para viajar en carretera hacia tu casa de la Toscana siempre que puedas, conduciéndolo tu y no sentado en el asiento de atrás como hace tu abuelo Fabriccio en el Quattroporte.

Nos incorporamos a la autopista por la vía de servicio, y por el espejo retrovisor veo venir varios coches a una distancia prudencial a ritmo bastante alto. Es el momento de comprobar si el Ghibli Diésel tiene la fuerza necesaria para salvar situaciones así.

Maserati Ghibli Diesel interior

Acelero a fondo y la caja de cambios baja un par de marchas para, de forma casi instantánea pegarme al asiento mientras acelera como un demonio desde muy bajas revoluciones. El motor se muestra muy lleno desde abajo, es una auténtica maravilla en este sentido.

La aceleración impresiona, logico si tenemos en cuenta que hace 0 a 100 km/h en 6,3 segundos. Pero sin duda lo que más me ha gustado del Ghibli Diésel es que a partir de 100 km/h sigue acelerando con mucha fuerza y lo hace de forma constante hasta que ruedas a velocidades muy superiores a las recomendables si tienes un mínimo de afecto los puntos del carnet.

En este sentido el Ghibli cumple con las expectativas que te creas cuando llevas un Maserati entre las manos, y estoy convencido de que no defraudará a ninguno de sus compradores. La razón está en los 600 Nm de par disponibles a 2.000 RPM, una cifra muy buena para tratarse de un motor de tres litros, el V6 turbo diésel de 3 litros más potente del mercado.

Maserati Ghibli Diesel prueba

El confort interior es excelente, y a pesar de que el sonido del motor se hace patente de forma casi constante en el habitáculo, hay que destacar que el conjunto está tan bien aislado del exterior que incita a estos viajes a ritmos altos para los que fue diseñado.

En carretera y a ritmos legales los consumos bajan considerablemente respecto a los trayectos urbanos, principalmente porque la caja de cambios de 8 marchas aquí si que funciona sin pega alguna y permite desahogar mucho al motor reduciendo consumos y emisiones.

Así en carretera es fácil conseguir consumos de en torno a los 7 litros a los 100, que si bien no son una referencia en el segmemto, si que podemos considerarlos acordes con una berlina de su tamaño, peso de casi dos toneladas con 275 caballos y planteamiento deportivo.

Maserati Ghibli Diesel

El deposito de combustible de 70 litros combinado con estos consumos relativamente bajos, hacen que mientras tu primo va de Roma a la Toscana en el GranTurismo y tiene que parar tres veces a repostar, tu lo puedas hacer sin tener que parar en más de 700 kilometros y llegar por tanto antes que el al aperitivo que ha preparado tu abuela en la casa de la playa.

Cuando abandonas la autopista y te empiezas a mover por las carreteras de curvas que te llevarán a esa casa familiar, es un placer conducir el Ghibli Diésel.

Hay que destacar que se percibe como un coche más ligero de lo que realmente es, sobre todo a la entrada de las curvas y cuando atacas el vértice, ya que ofrece bastante aplomo y no tienes que pelearte con el volante para llevarlo por el sitio.

Maserati Ghibli Diesel prueba

En ese tipo de terrenos, las carreteras de curvas con buen firme, es el sitio dónde debes pulsar la tecla Sport del salpicadero para sacar lo mejor de el. Con ese modo activado las reacciones a los movimientos de acelerador son casi instantáneas, y todo pasa a una dimensión más divertida.

A la salida de las curvas el enorme par disponible incita a pisarle con ganas, y a pesar de su configuración de tracción trasera las perdidas de tracción brillan por su ausencia.

Es más, en un par de ocasiones pisé el acelerador más de la cuenta para forzar las reacciones del eje posterior y en ningún momento conseguí que la trasera se deslizase y que actuase el control de tracción.

Maserati Ghibli Diesel

Siendo bueno confío en que simplemente el conjunto en ese sentido demuestre nobleza y permita más de lo que esperas. Eso se agradece en un coche que roza las dos toneladas de peso, ya que con esa masa un derrapaje de la trasera se puede convertir en algo divertido o simplemente en un chute de adrenalina para tu cuerpo.

Con el modo Sport activado, la intensidad del sonido del motor que emiten las cuatro salidas de escape se amplifica. Es un sonido ronco que me recordó al de las bestias diesel de Audi y BMW de 313 caballos, esos sonidos que hacen de los biturbo diesel máquinas que incitan a correr más de la cuenta sin tener que preocuparse demasiado por los consumos.

A tu llegada a destino, seguramente te sientas como una rosa. El confort de marcha es una de las características innatas de este coche. No, no es que te estés haciendo mayor. Simplemente te has dado cuenta de que para conducir un deportivo hoy en dia, no es necesario sufrir.

Maserati Ghibli: nuestra puntuación

8.5

Diseño exterior9
Diseño interior9
Calidad8
Habitabilidad9
Maletero8
Motor9
Seguridad8
Comportamiento8
Comodidad8
Precio9

A favor

  • Diseño
  • Ajuste eléctrico de los pedales
  • Sonido del motor
  • Habitabilidad
  • Precio

En contra

  • Comportamiento de la caja de cambios
  • Ausencia de levas en el volante
  • Acabados interiores
  • Maletero sin revestimiento
  • Precio de las opciones
Hemos puesto a prueba el Maserati Ghibli Diésel, para comprobar si realmente este nuevo modelo que pretende situarse como el coche de acceso a la gran familia Maserati está a la altura de lo que esperas de una marca con tanta solera y más de 100 años a sus espaldas.

En términos generales, el Maserati Ghibli Diésel cumple más que de sobra con las expectativas, gracias a un motor muy potente que no suena a diésel, a una puesta a punto del conjunto de chasis y suspensiones que combina deportividad y confort, y a una línea exterior que enamora sólo con verla. Es una pena que algunos detalles como el comportamiento de la caja de cambios o algunos acabados interiores no estén a la altura de un conjunto que sin duda planta cara a sus rivales más directos en el segmento E. Y esto es sólo el principio.


 

Ficha técnica

Versión probada   Diésel
Cilindrada2.987 cm³ Tipo de tracciónTrasera
Bloque motorV6 turbo diésel CombustibleDiesel
Potencia máxima (CV @ rpm)275 Capacidad del depósito70 litros
Par máximo (Nm @ rpm)600 @ 2.000  Consumo urbano7,8 l/100 km
Masa en vacío1.910 kg Consumo extraurbano4,6 l/100 km
Velocidad máxima250 km/h Consumo mixto6 l/100 km
Aceleración 0-100 km/h6,3 segundos Capacidad maletero500 litros
TransmisiónZF 8 marchas Precio71.429 euros

El coche para esta prueba ha sido prestado por Maserati. Para más información consulta nuestra guía de relaciones con empresas

Fotografía | Javier Álvarez
En Motorpasión | Maserati Ghibli Diésel, prueba (parte 1, parte 2)

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