No, ser eficiente no es conducir lento: consejos sencillos para ahorrar gasolina y complicaciones

No, ser eficiente no es conducir lento: consejos sencillos para ahorrar gasolina y complicaciones
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Existen muchos conductores que se resisten a la eficiencia porque la relacionan con un tipo de conducción aburrida y lenta. Sin embargo, la conducción eficiente equivale más bien a un reto que nos hace mejores conductores y, de paso, nos ayuda a ahorrar combustible.

¿Qué es la conducción eficiente?

Esa es la línea en que se mueven la mayoría de definiciones. La DGT explica que consiste en "un modo de conducir el vehículo que tiene como objetivo lograr un bajo consumo de carburante a la vez que reducir la contaminación ambiental. A su vez se obtiene un mayor confort en la conducción y una disminución en los riesgos en la carretera".

nos invita a ser más conscientes de lo que ocurre en la vía

Ahora bien, conducir de forma eficiente no equivale, por ejemplo, a circular a la velocidad mínima legal en autovía. Es, más bien, un estilo que aprovecha las circunstancias que nos rodean (como una bajada, o una situación de tráfico denso), nos invita a ser más conscientes de lo que ocurre en la vía y a anticiparnos. Por eso nos ayuda a prevenir posible riesgos.

Además, las técnicas y las recomendaciones relacionadas con la eficiencia tienden a ser sencillas y adaptadas a nuestro tipo de vehículo.

¿Por qué conducir de forma eficiente?

Gasolina

El primer y esencial motivo que invita a la conducción eficiente es el ahorro de combustible (y emisiones) que implica. La situación económica actual no invita, ni mucho menos, a derrochar recursos.

Si bien es cierto que las técnicas de ahorro no son tanto una solución, sí que una conducción que reduzca nuestro gasto en combustible puede suponer un alivio. Además, la tendencia para un medio plazo es que los carburante sigan incrementado su precio.

Aparte del precio, la conducción eficiente contribuye a:

  • Reducir las emisiones contaminantes provenientes de los tubos de escape y la demanda energética, en general. Al quemar menos combustible, la reducción del consumo es proporcional a las emisiones del vehículo. Esto no influye en el bolsillo propio, pero sí en el de la comunidad y, por supuesto, en la consecución de ambientes urbanos más limpios.
  • La seguridad vial. La conducción eficiente tiene una relación directa con la carga mental y la psicología de la conducción. No solo optimizamos el gasto en combustible, sino también la energía que nuestro cerebro emplea mientras conducimos. Favorece la atención permanente y la prevención de riesgos.
  • Comodidad. Una vez interiorizadas, muchas de las técnicas de conducción eficiente repercuten en una mayor confort a bordo, gracias a esa mayor concentración del sentido de nuestra acciones al volante. Se podría decir que este tipo de conducción es la antítesis de la conducción agresiva.

ahorra tanto sustos, como gastos extra a largo plazo

Es decir, conducir de forma eficiente nos ahorra tanto sustos, como gastos extra a largo plazo. De ahí que compañías de seguros como Allianz defiendan este tipo de conducción.

Va en la misma línea de protección ante eventualidades. De hecho, de poco nos sirve emplearnos a fondo con la eficiencia si no prevenimos otros grandes gastos. Esta es la vocación del Seguro de Coche de Allianz, asesorarnos y ahorrarnos sustos por una revisión, avería o multa.

¿Cómo ser un conductor eficiente?

Coche Carretera

Como decimos, la conducción eficiente posee varias caras y no consiste en reducir la velocidad y emplear el doble de tiempo en nuestros desplazamientos diarios. Las recomendaciones suelen concentrarse en torno a cuatro ámbitos.

1) Planificación y previsión

Al igual que no nos gusta vernos atrapados en una congestión de tráfico y tratamos de esquivarla con consultas online o recurriendo a navegadores, la conducción eficiente se fundamenta en la misma planificación previa.

Se trata de adelantarnos un paso, analizar nuestros trayectos y dar con la mejor opción para alcanzar nuestro destino, teniendo en cuenta diferentes factores. Si hablamos de eficiencia, querremos conocer variables como el tiempo estimado, la distancia, la densidad del tráfico o el tipo de vías.

Aunque la planificación cobra un mayor sentido en desplazamientos largos, la anticipación también puede ayudarnos con los trayectos diarios, sobre todo los que realizamos en vía urbana. Igualmente, en ocasiones no es tan sencillo como tomar la vía más corta o que estimemos más breve.

Por ejemplo, a la hora de aplicar una conducción más eficiente, obtendremos una mejor cifra de consumo en una autovía que permita mantener una velocidad más o menos constante, que en tramos urbanos en los que las paradas y reanudaciones son más habituales.

2) Ahorrar a través del vehículo

Aparte de la ruta, la conducción eficiente requiere otro conocimiento clave: el de nuestro vehículo y sus elementos.

Entre los factores que más influyen en el consumo rutinario se encuentran gestos tan inocentes como el uso del climatizador o la apertura de las ventanillas. La activación del primero eleva el consumo de combustible. Por eso, algunos conductores optan por bajar las ventanillas, lo que penaliza la aerodinámica.

en torno más o menos a los 80 km/h, circular con las ventanillas bajadas consume más

Esto propicia uno de los grandes debates en los foros de conducción eficiente. La solución a este dilema tiene que ver con la velocidad, y es que al superar cierta frontera, en torno más o menos a los 80 km/h, circular con las ventanillas bajadas consume más.

En este contexto del vehículo, existen otras descuidos que penalizan el consumo, por ejemplo, una presión de los neumáticos por debajo de la establecida por el fabricante. La quema de combustible puede incrementarse entre un 2% y un 4% por cada 0,5 bares menos.

La masa añadida resulta otro factor vital. Si atestamos el maletero con objetos o cargas innecesarias, ese peso de más que nos vemos obligados a transportar lastrará la eficiencia.

3) Técnicas de conducción eficiente

Consumo

El tercer y más famoso de todos los apartados de la conducción eficiente tiene que ver con la conducción en sí. Entre las diferentes técnicas que existen, la primera y más sencilla equivale a no mantener encendido el motor al ralentí más de lo necesario.

Tras arrancar, el aceite se distribuye en un lapso de tiempo inferior al medio minuto. Más allá de esos pocos segundos, el motor activado seguirá quemando el carburante necesario para mantenerse así, algo que varía según la cilindrada.

¿Preparados para iniciar la marcha? Estos puntos nos ayudarán a reducir el consumo:

  • Suavidad en la aceleración. El consumo tiene una relación directa con lo sutiles o efusivos que seamos con el pedal del acelerador. La conducción eficiencia requiere poseer el tiento para aplicar la presión justa que necesitemos en cada situación. Conviene evitar acelerones. Estos elevan la demanda energética y no nos ahorran tanto tiempo como pueda parecer, sobre todo en marchas cortas.
  • En la misma línea, es recomendable trabajar para ajustarnos al régimen de nuestro motor y realizar los cambios de marcha en el momento más propicio según las circunstancias. Hemos de tener cuidado al circular en marchas largas. Si bien existe la recomendación general de cambiar a ellas "cuanto antes", hacerlo de forma demasiado precoz puede traer sus consecuencias mecánicas a largo plazo.
  • Las frenadas, sin brusquedad y progresivas. Como en el primer punto, la idea es perder la velocidad al ritmo que lo exija cada situación.
  • Mantener una velocidad constante. Esto resulta muy útil en vía rápida. Es ese punto en el que podemos mantener la velocidad aportando el mínimo combustible posible.
  • Aprovechar las subidas y las bajadas. Como es lógico, los descensos disminuyen la demanda energética, de ahí que sea aconsejable aprovechar el impulso y circular a mayor velocidad en estos tramos. Por el contrario, durante los ascensos es más aconsejable racionalizar la entrega.
  • ¿Cuentas con modos de conducción? Activa el modo ECO en aquellos casos en los que el modelo posee una gestión electrónica de la motorización.
Modo Eco

Y, quizá, la norma más relevante que ha de seguir todo conductor eficiente: prever el futuro inmediato. Se trata no solo concentrarnos en el mismo instante, sino anticiparse a los diversos eventos en carretera.

Por ejemplo, si sabemos o podemos adivinar que vamos a abandonar una autovía o detenernos en un semáforo, podemos dejar de acelerar para dosificar la energía que ya tenemos acumulada.

¿Cuántas veces hemos visto a alguien apresurarse a acelerar para detenerse de manera brusca 50 metros más tarde en un semáforo? Este tipo de maniobras no ahorran tiempo alguno y suponen un gran gasto.

4) El vehículo y su mantenimiento, al día

Uno de los errores más graves que podemos cometer es descuidar las revisiones de nuestro vehículo. De poco vale conducir del modo más eficiente posible, si una avería por falta de mantenimiento nos lleva desembolsar todo lo que no habíamos gastado en carburante.

Correa Distribucion

Por desgracia, algunos de los más frecuentes tienen que ver con elementos como la correa de distribución, el nivel de aceite o el líquido refrigerante. Mientras que el coste de mantenimiento rutinario de estos es más que razonable, los percances por no haberlos realizado pueden ser un órdago para nuestra economía.

Aparte de lo que nos podamos dejar en el taller, el descuido de los mantenimientos básicos nos puede suponer otro quebradero de cabeza a la hora de pasar la ITV.

Lidiar con todos estos gastos indeseados, que conocemos como gastos extra, se torna más sencillo si tenemos contratado seguro de coche que ofrezca buenas garantías.

En ese sentido, el Seguro de Coche de Allianz cuenta con coberturas específicas para, no solo sacarnos del apuro de una avería inesperada, sino que para hacernos la vida más sencilla, como su servicio de recogida y entrega a domicilio para pasar la ITV; o ventajas específicas en su red de talleres.

Lo ideal como conductores y, sobre todo, como conductores eficiente, es evitar las sorpresas desagradables (un accidente o una multa) que el devenir de la carretera nos puede deparar. Dentro de los eficiencia, este tipo de coberturas nos ayudan a implementar nuestro ahorro en un largo plazo, durante toda la vida útil de nuestro vehículo.

Imágenes | Allianz, Freepik/Stefamerpik, Freepik/Senivpetro y elaboración propia