A partir de este año, pasar la ITV podría ser muy diferente. Y es que con la evolución técnica de los coches, cada vez más equipados con sistemas ADAS de ayudas a la conducción, y la electrificación, es preciso actualizar los controles que se hacen en las ITV.
El Consejo de la Unión Europea vota esta semana una propuesta para revisar "el paquete sobre la inspección técnica de vehículos" (ITV) en el que se controlarán tanto las baterías como los sistemas ADAS.
Cuáles son los posibles cambios en la ITV
En abril de 2025, la Comisión Europea había propuesto una revisión del reglamento relativo a la inspección técnica de vehículos en la Unión Europea, que data de 2014. Los ministros de Transporte de los Estados miembros se reúnen esta semana en el Consejo de la UE para aprobar o no, las propuestas formuladas. Así, en los próximos años, por tanto, podrían añadirse nuevos puntos de control a las ya numerosas verificaciones de esta inspección técnica obligatoria.
Controles de las emisiones de NOx y partículas
Entre las medidas propuestas, podremos ver nuevos controles de emisiones, destinados a supervisar con mayor precisión las emisiones de óxidos de nitrógeno (NOx) y las partículas finas. Para ello, los centros de ITV deberán ser equipados con nuevos dispositivos dedicados.
"Los métodos de control actuales para las emisiones por el escape no son adecuados para los vehículos y tecnologías más recientes", estima la Comisión, que señala que "actualmente no existe ninguna normativa de la UE que permita controlar si los vehículos están equipados con sistemas de reducción de NOx o filtros de partículas defectuosos o manipulados".
De hecho, en España, sólo se mide la opacidad del humo en los diésel y las emisiones de monóxido de carbono en los gasolina. En ninguno de los dos casos, se miden las emisiones de NOx, salvo en algunas pruebas piloto.
Controles de las baterías de tracción de los eléctricos e híbridos
Los tiempos cambian y cada vez son más los coches electrificados en el mercado. Ya sean híbridos, híbridos enchufables (PHEV) o simplemente eléctricos puros, todos equipan una batería de tracción más o menos grande. De hecho, sumando eléctricos e híbridos enchufables, uno de cada cinco coches matriculados en Europa ya tiene toma de corriente.
Los centros de inspección tendrán por tanto que adaptarse. "No existen normas armonizadas en materia de inspección técnica de los componentes de alta tensión de estos vehículos, lo que ha llevado a que los Estados miembros hayan desarrollado protocolos de control diferentes", lamenta la Comisión Europea.
Por ello, se prevén controles visuales obligatorios de varios elementos (batería, cables, toma de carga, etc.), complementados en algunos casos con mediciones eléctricas o verificaciones de funcionamiento. Esto implicará una nueva formación para los técnicos de las ITV.
Las ayudas a la conducción ADAS también deberán ser controladas
Los ADAS, o sistemas de asistencia a la conducción, se han convertido en un arsenal de seguridad activa cada vez más habitual en los vehículos, a menudo impulsados por las normativas europeas que los vuelven obligatorios. Muchos de estos sistemas, como el frenado automático de emergencia o el asistente de mantenimiento de carril, son ya obligatorios en la Unión Europea, con el objetivo de mejorar la seguridad vial, que es, precisamente, el fundamento de la inspección técnica.
Ante esta situación, la Comisión Europea considera que estas ayudas activas deberían formar parte de las revisiones periódicas. Además, subraya la necesidad de modernizar los controles técnicos para poder evaluar los nuevos sensores y funciones, aunque admite que las medidas propuestas aún no se ajustan del todo a las tecnologías más innovadoras. Sin embargo, diseñar un protocolo de inspección para los ADAS será un proceso complejo y que demandará tiempo.
Imágenes | Motorpasión
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