Te suben el seguro del coche aunque no hayas dado ni un parte, miras otras opciones y decides cambiarte de compañía aseguradora… pero de repente descubres que no es tan fácil como parecía. No porque la letra pequeña de la póliza te lo prohíba, sino porque si no puedes demostrar tu historial como conductor, la nueva aseguradora puede tratarte como si empezaras de cero.
Ahí es donde entra en juego el certificado de siniestralidad, un documento clave para no caer en esa trampa y uno de los puntos que más polémica está generando ahora mismo en el sector.
El certificado de siniestralidad es tu mejor arma para cambiar de seguro
En esencia, el certificado de siniestralidad es un documento que recoge tu historial de accidentes más reciente (normalmente de los últimos cinco años). Esto incluye los partes declarados, la responsabilidad en cada siniestro y, en consecuencia, tu nivel de riesgo como asegurado. Las aseguradoras lo utilizan para calcular el precio de tu póliza: cuantos menos siniestros hayas tenido, mejor precio obtienes.
En España, muchas compañías consultan estos datos a través del fichero SINCO, una base común que recoge el historial de siniestros de los conductores. Este sistema está gestionado por TIREA (la tecnológica del sector asegurador), y supervisado por la patronal de las aseguradoras UNESPA, y permite compartir información entre compañías. Pero no todas participan en este sistema.
¿Y si tu aseguradora no comparte tus datos? Cuando intentes cambiarte otra compañía esta no podrá verificar tu historial, por lo que se te aplicará una prima más alta.
Por qué algunos conductores se sienten “atrapados” al cambiar de compañía
Según denuncian profesionales del sector como Aprotalleres Infotaller, hay compañías que no están integradas en SINCO, lo que dificulta trasladar la bonificación del cliente a otra aseguradora. Eso provoca que, aunque legalmente puedes cambiarte, económicamente te penaliza hacerlo.
Este fenómeno ha sido bautizado por algunos actores del sector como el del “cliente cautivo”, idea que también ha saltado a redes sociales en perfiles como Tallerbox, donde se critica que algunos conductores se ven obligados a quedarse porque cambiar implica pagar más. Este punto es precisamente el que ha puesto el foco sobre compañías como Mutua Madrileña.
Según denuncian voces del sector como Aprotalleres en Infotaller, al no estar integrada en el fichero SINCO, el historial de siniestralidad de sus clientes de la compañía no se comparte con otras aseguradoras. En estos casos, el certificado de siniestralidad se convierte en la única vía para demostrar tu historial y evitar pagar de más al salir.
Todo esto llega en un momento delicado para el seguro de coche, marcado por el aumento de costes en talleres, recambios y mano de obra, según Infotaller. En este contexto, compañías como Mutua Madrileña han anunciado la congelación de entre el 30 % y el 40 % de sus pólizas en 2026 tras superar los 520 millones de euros de beneficio (EFE), pero eso implica también subidas para el resto de clientes, en un mercado cada vez más competitivo donde las aseguradoras buscan recuperar rentabilidad.
Cómo solicitar el certificado y cuánto cuesta
El certificado de siniestralidad se pide directamente a tu aseguradora, que está obligada a facilitártelo. Puedes solicitarlo por teléfono, email o desde el área de cliente, y lo habitual es recibirlo en pocos días, aunque depende de cada compañía. En cuanto al precio, lo normal es que sea gratuito.
De hecho, se considera un derecho del asegurado: si te ponen trabas o intentan cobrarte, conviene insistir o incluso reclamar, porque es el documento que te permite cambiar de seguro sin perder tu bonificación. Además, conviene pedirlo antes de iniciar el cambio de compañía y revisar que los datos sean correctos, porque cualquier error puede afectar directamente al precio que te ofrezcan. En un mercado con precios al alza, marcar esa diferencia puede ahorrarte bastante dinero.
Imágenes | @tallerbox, unsplash
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