Tras la invasión rusa, Ucrania estima que gasta en defensa un tercio de su capacidad económica anual. Para este 2026, calculó un presupuesto de 120.000 millones de dólares, incluso aunque acabara la guerra. Desde que comenzó el conflicto, la industria bélica ucraniana ha crecido en consecuencia. En especial en lo que respecta a los drones.
Los baratos y eficaces vehículos no tripulados son una de sus piedras angulares, pues han puesto en problemas a los poderosos, y caros, tanques rusos. Ahora, desde el Parlamento ucraniano, se está tramitando una ley que podría traducirse en una inesperada fuente de financiación de los drones militares: legalizar el porno.
Del porno a la guerra: 21 millones para financiar drones
En Ucrania es ilegal la producción, distribución o posesión de pornografía: se castiga con hasta siete años de prisión. Esta normativa es, curiosamente, una herencia soviética. Y, paradójicamente, podría convertirse en un arma contra Rusia, aunque sea indirectamente.
Todo parte de un proyecto de ley, que ya ha recibido el primer visto bueno del Parlamento con el voto a favor de casi todo el hemiciclo: se trata de una normativa que busca despenalizar el porno. Su precursor es Yaroslav Zhelezniak, presidente de la comisión de finanzas del Parlamento ucraniano. Uno de sus argumentos es que regularizar esta actividad podría generar millones de euros en ingresos fiscales.
Zhelezniak le pone cifra: 25 millones de dólares al año (unos 21,5 millones de euros al cambio actual). También le pone destino: sugiere que sería suficiente para financiar la producción de 30.000 drones militares. No es un número exagerado. De hecho, sería una mínima parte: Ucrania produce anualmente 10 millones de drones.
Una industria bélica esencial y muy rentable
Solo en la primera mitad de este 2026, Ucrania llevó a cabo más de un millón de ataques verificados con drones contra objetivos rusos. Y su inversión en estos vehículos no tripulados, aéreos y terrestres, es cada vez mayor: en los primeros seis meses del año ha firmado contratos por valor 6.500 millones de euros al cambio.
Pieza clave de sus Fuerzas Armadas, Ucrania es el país que más rápido ha adoptado los drones en combate. Es así porque han demostrado ser tremendamente eficaces en el frente sin exponer a sus soldados. Los drones FPV teledirigidos han sacado los colores a los tanques rusos que no disponen de sistemas antidrones, lo que ha llevado a Rusia a buscar rudimentarios blindajes para protegerse de sus "ataques suicidas". Se añade que estas aeronaves salen mucho más baratas que los misiles guiados o los tanques.
También producen miles de unidades de drones terrestres, o vehículos no tripulados (UGV por sus siglas en inglés). Estos pequeños vehículos, igualmente económicos, atacan posiciones rusas o cumplen funciones tácticas, transportando munición y suministros. Asimismo, se usan para evacuar heridos. Entre enero y marzo de este año, Ucrania recurrió a drones terrestres en más de 22.000 misiones.
Precisamente por culpa de los impuestos, la producción de drones terrestres sufrió un importante revés este 2026. Siendo una industria incipiente, no contaban con su propio epígrafe fiscal, así que se les clasificó como coches eléctricos. El motivo, que los cero emisiones estaban exentos de IVA, lo que permitía ahorrar costes a las decenas de empresas que empezaron a producirlos. Pero el 1 de enero se acabó esa exención y pasaron al 20 % de IVA. El Gobierno ucraniano tramitó una ley exprés para solucionarlo, dejando libres de impuestos a los drones de defensa, pues se había paralizado su producción.
El porno como negocio de Estado
Volviendo a la nueva normativa, no solo sería una buena fuente de ingresos para la industria de los drones militares: regularizar la pornografía supondría acabar con la corrupción derivada de esta prolífica industria sumergida. Y es que es tremendamente lucrativa y, además, según se señala, operan con la protección de policías corruptos: hago la vista gorda si me pagas.
Además, argumenta Zhelezniak, recientemente los creadores de contenido en plataformas como OnlyFans están siendo perseguidos por evasión de impuestos por esta actividad. Pero, a su vez, declarar los ingresos les supondría ir a la cárcel al ser ilegal. Según publica The Wall Street Journal, 7.900 ucranianos ganaron más de 131 millones de dólares con contenido en OnlyFans en 2023. Un montante que, de estar regularizado, supondría millones en ingresos a las arcas del Estado, defiende el representante parlamentario.
Este proyecto de Ley n.º 15294, promovido por Zhelezniak, fue presentado en julio ante la Rada Suprema y salió adelante en primera lectura con 231 votos a favor, ocho en contra y tres abstenciones. Combina dos cambios: por un lado, despenaliza determinadas actividades de pornografía adulta, eliminando las penas de prisión por la creación del contenido, así como su venta o distribución; por otro, endurece las penas relacionadas con pornografía infantil.
Ahora mismo, tras el periodo de modificaciones, la embrionaria normativa se prepara para su segunda lectura. De recibir nueva luz verde en el Parlamento, pasaría a su aprobación definitiva y entrada en vigor. Se intentó que se tramitara por vía rápida, pero no recibió el apoyo suficiente, así que tendrá que hacer el recorrido parlamentario habitual.
Imágenes | Ministerio de Defensa de Ucrania
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