Sierra Nevada es un buen lugar para ver qué se cuece en la industria automotriz: es uno de los laboratorios de pruebas en carretera abierta más importantes del mundo gracias un gran desnivel en muy poca distancia, sus buenas carreteras y comunicación y sobre todo el clima, que permite poner a prueba las baterías y otros componentes.
Por eso no es de extrañar que recientemente hayan cazado a un Bugatti Tourbillon haciendo pruebas por la montaña granadina. Pero la cosa no terminó bien: el prototipo acabó embestido por un Volkswagen Polo en unas imágenes no recomendadas para personas sensibles.
Las marcas no desvelan los precios de sus prototipos, pero este no es barato
El vídeo se ha viralizado en redes sociales, ya que capta el momento exacto en el que un Polo alcanza por detrás en una pendiente al Tourbillon cuando los vehículos de detrás tienen que frenar debido a un tramo de obras.
Aunque el vídeo se corta tras el golpe y no se advierte el daño causado, es el sonido lo que anticipa que la cosa no ha terminado bien.
La reparación del Polo será pan comido, pero no la del Tourbillon. Hablamos de la unidad de pruebas de un hiperdeportivo que puede llegar a costar hasta 15 millones de euros, sobre todo si se trata de un prototipo de desarrollo técnico o un concept car funcional del que solo se ha fabricado una unidad, con miles de horas de ingeniería a sus espaldas.
@vicentesabio0 Me encantaría escuchar la conversación del Golf con los del seguro.. “como que un Bugatti de 4 millones? “ #coches #bugatti #volkswagen #pruebas #granada ♬ sonido original - vicentesabio
Un mero golpe por detrás puede hacer que ya no sirva para recoger datos de aerodinámica, sensores, vibraciones, chasis, sonido del motor... Para hacernos una idea, el Bugatti Chiron Profilée (un prototipo único de desarrollo que nunca llegó a la serie completa) se subastó por RM Sotheby's por 9,7 millones de euros (más de 12 millones con impuestos incluidos).
Con un precio de venta antes de impuestos de 3,8 millones, el Tourbillon es el primer modelo híbrido de la marca: monta un V16 de aspiración natural y 8.3 litros que trabaja junto a tres propulsores eléctricos, dos situados en el eje delantero y uno integrado en la transmisión, lo que eleva la potencia total del Tourbillon hasta los 1.800 CV.
Sólo el V16 ya es capaz de entregar 1.000 CV y 900 Nm, pudiendo girar hasta las 9.000 rpm. Además, monta una batería de 24,8 kWh, situada detrás de la cabina, que permite circular en modo eléctrico durante unos buenos 60 kilómetros en completo silencio. Una barbaridad difícil de asimilar que se las ha tenido que ver con un Polo en Sierra Nevada. Quién se lo hubiera imaginado.
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