Tras cuatro años en guerra tras la invasión de Rusia, Ucrania ha apostado mucho por los sistemas autónomos, siendo actualmente el país que más rápido los ha adoptado en combate. Esta estrategia ha creado una fuerte industria militar nacional, siendo una de sus piedras angulares los drones terrestres.
Estos vehículos terrestres no tripulados (UGV por sus siglas en inglés) son clave en el frente terrestre ucraniano: atacan posiciones rusas exponer a soldados, y cumplen funciones tácticas, como el transporte de munición o la evacuación de heridos. Y además son baratos. Solo entre enero y marzo, Ucrania ha recurrido a ellos en más de 22.000 misiones. Pero su producción se ha parado en seco. ¿El motivo? Impuestos más altos.
Con el IVA al 20 % desde enero porque Hacienda los clasifica como coches eléctricos
Siendo una tecnología nueva dentro de los estándares comerciales europeos, los drones terrestres no tenían una categoría clara, así que en Ucrania se clasificaron como en la de los coches eléctricos. Para impulsar sus ventas, desde 2018 los cero emisiones estaban exentos de IVA, como ocurre con otros equipamientos y vehículos militares según dicta la ley marcial. Estaban pues a la misma altura, no habiendo diferencia.
Pero el problema ha llegado este 2026: desde el 1 de enero los coches eléctricos han pasado a estar gravados al 20 % de IVA, como el resto de automóviles. Algo que a todas luces no se había previsto en el presupuesto militar. En este caso el cliente es el propio ejército y el resultado es que han dejado de comprar drones terrestres por miles. Esto ha puesto en jaque a la industria ucraniana, en la que ha proliferado las empresas que fabrican estos vehículos no tripulados. Pero también a su capacidad armamentística frente a Rusia.
Agujero gigantesco en la industria. Según señala Ihor Fedirko, director ejecutivo del Consejo Ucraniano para la Industria de Defensa, a Business Insider, el ejército podría haber adquirido unos 5.000 drones terrestres en el primer semestre de no haber entrado en juego al IVA al 20 %. Para las empresas que los fabrican ha supuesto un agujero gigantesco: contratos paralizados durante meses, reajuste de producción para mantenerse rentables y varias firmas de calado han estado a punto de quebrar.
En Ucrania, la industria de UGV ha crecido notablemente en estos más de cuatro años: son más de 280 empresas las que los producen, con unos 550 tipo de drones en comercialización.
Objetivo: modificar la Ley para quitarles el IVA. La medicina pasa por anular este impuesto para los drones terrestres, lo que implica una normativa que defina una nueva categoría y en la que se está trabajando a contra reloj. El proyecto de ley se presentó el 19 de mayo y se debatirá a lo largo de las próximas dos semanas.
Pero aunque se aprueba de forma exprés, el daño ya está hecho y desde Defensa estiman que aún se tardarán meses en restablecer la producción. Según ha declarado Fedirko a Business Insider, unos dos meses como mínimo. Y es que pese a que está prácticamente parada su fabricación, Ucrania sigue necesitando estos UGV: Defensa planea adquirir cerca de 50.000 drones a final de año.
El precio de los drones terrestres oscila entre los 5.000 y 100.000 dólares por unidad al cambio, y es esencial que estén exentos del impuesto que ahora los grava: "Supondría un ahorro de entre ocho y diez mil millones de grivnas, lo que equivale a unos 200 millones de dólares", explica Fedirko. En euros, en entre lo 180 a 225 millones.
Una tecnología demasiado nueva. Si estos vehículos tripulados son tan esenciales para el frente ucraniano y para su industria, ¿por qué han tardado tanto en abordar el cambio? Y aún más, ¿por qué no se hizo antes de la entrada en vigor del 20 % de IVA para los coches eléctricos? Según este responsable de la industria de defensa porque se trata de una tecnología demasiado nueva: los legisladores se las están viendo y deseando para definirlos. En parte porque la normas de la UE de productos básicos, y en la que se basa Ucrania, no disponen de especificaciones claras para estos UGV.
Más allá de tambalear la industria, también afectan a su capacidad en el frente: ya que los retrasos supone no disponer de estos vehículos no tripulados esenciales para su estrategia militar en suelo terrestre. "Para Ucrania, seis meses es una eternidad".
Avance militar vs burocracia. Esta situación es buen reflejo de como en un conflicto bélico, la tecnología va por delante de la normativa y la burocracia. Ucrania ha incorporado antes que nadie en los sistemas no tripulados, autónomos, más baratos y que evitan las bajas humanas. Pero esta tecnología sigue dependiendo de un paraguas estatal mucho más lento, con el marco legal yendo a un ritmo mucho más lento y sin poder seguir el ritmo a los avances militares.
Es casi irónico que el frente terrestre estuviera protagonizado por avanzados vehículos militares autónomos, sin necesidad de que nadie vaya el volante, mientras que el Gobierno les seguía tratando como coches eléctricos y civiles.
Imágenes | Captura de RTVE en Youtube,
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