La conocida como la Gran Mancha de Basura del Pacífico (GPGP, por sus siglas en inglés) es la mayor acumulación de plástico de las cinco que encontramos en nuestros océanos. Se estima que allí flotan unas 1,8 billones de piezas de plástico, abarcando una superficie de 1,6 millones de km²: casi el triple de la extensión de Francia.
La ONG neerlandesa The Ocean Cleanup ha desarrollado un sistema de limpieza con el que ha recogido a 50 millones de kilos de plástico en diferentes ecosistemas acuáticos. El problema es que cada año que pasa, las botellas, redes y bolsas que flotan en el agua se fragmentan en microplásticos, mucho más complicados de recoger. Esta organización ahora ha cambiado de estrategia: recoger los residuos antes de que esto ocurra valiéndose de la IA, drones y modelos oceánicos.
Una barrera de 2 kilómetros contra un océano de plástico
Han pasado ya casi tres años desde que The Ocean Cleanup desplegara por primera vez su System 03 en la Gran Mancha de Basura del Pacífico. Se trata de una barrera flotante de 2,2 kilómetros de largo equipada con una rejilla de 4 m de profundidad que, remolcada por dos barcos, va "barriendo" el océano lentamente. Presumen de que, en condiciones de máxima eficiencia, así pueden limpiar un área equivalente a un campo de fútbol cada cinco segundos. Los dirigen a una zona de retención y allí los suben a bordo de los barcos, clasificándolos para su tratamiento.
Desde entonces, este titánico trabajo junto a otras estrategias, han permitido a esta organización limpiar toneladas de plástico. O al menos así lo aseguran. En 2025 la cifraron en 25 millones de kilos de basura, y en marzo de de 2026 aseguraban que ascendía a 50 millones de kilos recogidos. Esto incluye no solo el Pacífico, sino también ríos y otras zonas acuáticas, ya que combinan este sistema con la intercepción temprana en cursos de agua que desembocan en los mares.
Estos plásticos no solo están en la superficie, sino también hundidos, de ahí su profundidad. Si bien entre estos residuos encontramos plásticos de un solo uso, como botellas, bolsas o pajitas, también abundan útiles de pesca abandonados: redes, cuerdas o boyas entre otros. El problema es que al estar expuestos al sol y a las olas, según va pasando el tiempo, se convierten en pequeños fragmentos de unos pocos centímetros, dificultando su limpieza.
Drones e IA para encontrar la basura antes de se rompa
Por eso The Ocean Cleanup ha cambiado el enfoque: en lugar de limitarse a recoger plástico donde aparece, ahora buscan adelantarse y dirigir sus sistemas hacia las zonas donde se concentra antes de que se convierta en microplástico. Esta nueva fase comenzó en abril de este 2026, centrada en identificar estos "puntos calientes" de basura de plástico en la GPGP.
Esta estrategia de "navegación inteligente" combina modelos de dispersión de residuos, sus propios sensores y modelos de IA para elaborar mapas casi en tiempo real. Esto permite detectan con antelación las zonas donde se concentran más residuos: "Mediante nuestros modelos de dispersión de plástico, herramientas de detección de plástico y algoritmos de IA creamos un mapa que identifique los puntos críticos de acumulación de plástico en tiempo real, podemos dirigir nuestros sistemas hacia ellos y extraer el plástico del océano de forma más eficaz".
Gracias a ello han creado mapas de la Gran Mancha en el Pacífico, basados en datos propios recogidos durante los últimos años. Señalan que su siguiente paso es desplegar drones desde los barcos para localizar estas concentraciones y ajustar la ruta en tiempo real, aumentando el ritmo de limpieza. Su ambicioso objetivo es que en 2040 no quede ni una sola micra de plástico. Aunque también tiene otros costes.
La cara b de esta recogida de residuos es que afecta al paso de la fauna marina, como llevan tiempo denunciado los biólogos: "Si en tan solo dos días se han llevado a 100 animalitos, lo que puede ocurrir en cinco años es muy alarmante". La ONG asegura que el System 03 se ha mejorado con cámaras y una compuerta de seguridad para abrir una salida dentro de la zona de retención. No se neutraliza por completo, pero defienden que el beneficio ambiental de retirar miles de toneladas de plástico supera ese impacto. Aún así, en primer lugar el plástico no debería llegar al mar: algo que comienza en cada hogar e industria reduciendo el uso de plásticos.
Imágenes | The Ocean Cleanup, Pexels
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