En 2026 el margen para los patinetes eléctricos trucados es cada vez menor en España, pero siguen siendo un problema. Para tratar de ponerle freno, desde el pasado mes de enero ya es obligatorio registrar el VMP y contratar un seguro de responsabilidad civil, y el Tribunal Supremo dejó claro en 2025 que cualquiera que supere los 25 km/h deja de ser un vehículo de movilidad personal y pasa a ser un ciclomotor, con todo lo que implica.
Medidas que pretenden acabar con el limbo legal de estos peligrosos patinetes, que también son un problema fuera de nuestras fronteras. El mejor ejemplo es el de Toronto (Canadá), donde estos vehículos siguen prohibidos de 2021. Hace un par de años, la Policía detectó a un usuario circulando entre el tráfico con un patinete modificado capaz de alcanzar unos 50 km/h. Las consecuencias marcaron un antes y un después: hasta 25.000 dólares en multas.
Cuando un patinete cruza la línea legal, es una moto
Según recogió en su día CBC News, el uso de patinetes eléctricos en Toronto no se frenó pese a la prohibición vigente desde 2021. Las multas habituales por circular con ellos oscilaban entre 60 y 90 dólares (de 51 a 76 euros aproximadamente) y en 2023 solo 89 personas fueron sancionadas en una ciudad de casi tres millones de habitantes. Pero poco después, un caso se hizo viral y lo cambió todo.
En Canadá, el límite legal para estos dispositivos es de 24 km/h. Si el vehículo sigue entregando potencia por encima de esa velocidad, deja de encajar como VMP. Eso fue lo que explicó la Policía en el vídeo difundido en redes de un conductor al que pillaron haciendo zigzag entre el tráfico: al alcanzar unos 50 km/h, aquel patinete debía considerarse una motocicleta o ciclomotor. Eso implica que necesita matrícula, seguro y licencia de conducción.
El conductor cazado no tenía ninguno de esos requisitos. Por eso la suma de infracciones acumuladas pasó a situarse entre 5.000 y 25.000 dólares, o entre 4.240 y 21.210 euros. La clave es sencilla y cada vez más evidente también en Europa, pese a que aquí las multas no son ni mucho menos tan altas: la ley no se fija en cómo se vende el vehículo ni en su apariencia, sino en sus características técnicas. Si corre como una moto, se considera una moto.
En España, con el registro nacional de VMP ya aprobado y el seguro obligatorio en vigor, el enfoque va en la misma línea. Circular sin póliza puede suponer multas de hasta 800 o 1.000 euros. Y si el patinete supera los 25 km/h, deja de tratarse como un simple VMP. El ejemplo de Canadá es un aviso de hasta dónde pueden llegar las consecuencias cuando un patinete eléctrico cruza la línea legal y la normativa se pone seria de verdad.
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En Motorpasión | Adiós al limbo legal del patinete eléctrico: en un mes necesitará seguro y registro para poder circular. Si no, las multas son de hasta 1.000 euros
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