Pánico. Es la palabra que puede resumir mejor el sentir general de la Fórmula 1 después del 'shakedown' de Barcelona y los test de Baréin. Algunos lo exteriorizan, otros prefieren seguir con el discurso oficial dictado. Pero la sensación de que este reglamento técnico se puede cargar la Fórmula 1 no se disipa.
La pretemporada ha confirmado lo que muchos intuían, aunque nadie quería confirmar: hacer los Fórmula 1 más eléctricos está obligando a gestionar la energía incluso en las vueltas de clasificación. Hay que bajar marchas en las rectas y pasar tan lento por las curvas que "hasta nuestro chef podría pilotar este coche".
Max Verstappen amenaza con una retirada si esta Fórmula 1 no mejora
Fernando Alonso, Lewis Hamilton y Max Verstappen probablemente sean las tres voces más autorizadas y dispares del paddock de la Fórmula 1 y, cada uno a su estilo, todos han dictado sentencia: estos nuevos coches son una amenaza para la Fórmula 1. Tanto que conducirlos ha dejado de ser un desafío para los pilotos.
El más gráfico fue Alonso, quien mientras hablaba con la prensa señaló al chef de Aston Martin que pasaba por allí y dijo que hasta él podría pilotar el coche en la curva 12. Esa curva es, o al menos era, una de las más rápidas de Sakhir. Ahora hay que pasar extremadamente despacio incluso en la vuelta de clasificación para no gastar más energía de la necesaria.
"Esto es un Fórmula E con esteroides. No es divertido de pilotar. Todo va de gestión, no es propio de la Fórmula 1. Yo disfruto de pilotar al máximo y ahora eso no es posible. Todo lo que haces tiene un efecto enorme en la energía. Para esto, sería mejor correr en Fórmula E. Esto no es Fórmula 1", opina un rotundo Max Verstappen.
De hecho, Verstappen ha vuelto a amagar con su retirada, explicando que "para mí no vale con tener un coche ganador, tiene que ser divertido. En esta etapa de mi carrera también estoy explorando otras cosas fuera de la Fórmula 1 para divertirme. Sé que estaremos con este reglamento durante bastante tiempo. Así que ya veremos...".
El problema es que la parte eléctrica de los motores de Fórmula 1 se ha aumentado hasta un 45%, pero la batería se ha mantenido casi idéntica. Así que los pilotos no tienen energía ni siquiera para poder hacer una vuelta rápida completa en clasificación sin tener que levantar el pie en curvas rápidas o incluso bajar marchas en las rectas.
Pero es que hasta Lewis Hamilton, tan políticamente correcto a veces, ha dejado claro que "esto no se siente demasiado bien. Es como llevar la carga aerodinámica de Monza en todas partes". Otros como Lando Norris o George Russell sí se han puesto al lado de la FIA defendiendo los nuevos coches, pero perder a la vez a Alonso, Hamilton y Verstappen sería un mazazo para la F1.
Imágenes | Fórmula 1
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