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Sebastian Vettel se pone nervioso

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Tras dos grandes premios ya podemos decir que esta temporada Red Bull no será la escudería referencia de la parrilla. El último monoplaza desarrollado en Milton Keynes no es tan dominante como su predecesor y eso rápidamente ha tenido efectos en los resultados de la escudería. En calificación, en donde el año pasado Red Bull fue casi imbatible, ni Sebastian Vettel ni Mark Webber han podido acercarse a la pole y en carrera, las dos carreras han sido una de cal y otra de arena. En Australia, el safety-car permitió a Vettel cazar una segunda posición inesperada, pero en Malasia las cosas fueron mucho peor.

Lo vivido por Sebastian Vettel en Sepang es el claro ejemplo de lo que puede pasar cuando alguien pasa de ser el número 1 a tener que luchar por las “migajas”. Y dos son los claros ejemplos que demuestran que el bicampeón del mundo está comenzando a ponerse nervioso. Su incidente con Narian Karthikeyan es el primer punto. Quizás muchos piensen que el indio tiene la culpa (la FIA así lo piensa), pero yo veo en el vídeo a un Vettel que al adelantar al peor coche de la parrilla, se hecha al borde exterior de la pista cuando aún no hay espacio suficiente.

Es la eterna pregunta. ¿debería el doblado apartarse por completo de la trayectoria o frenar la marcha?. El doblado tiene que favorecer ser superado, pero de ahí a tener que “salirse” del asfalto hay un paso. Tanto Vettel como Red Bull es tan superior a un HRT que no debería buscar los límites en este tipo de situaciones. En el mismo gran premio, Jenson Button hizo lo mismo, y con el mismo protagonista y admitió el error.

Muro Red Bull

Pero Vettel no lo hizo y lo que es peor, mostró soberbia. Su persecución a Karthikeyan cuando ya había pinchado, sus peinetas y sus declaraciones posteriores (llamó pepino idiota al piloto hindú) no están justificadas y son una muestra del nerviosismo de Sebastian Vettel. Tampoco tiene justificación que tras el pinchazo, Sebastian Vettel se empeñara en concluir la carrera.

El piloto alemán recibió instrucciones por parte de la escudería de que debía retirarse. Incluso desde el muro le advirtieron que era una emergencia. Vettel hizo oídos sordos a la escudería y justificó su acción diciendo que tenía problemas con su radio. Puede ser verdad pero cuando recibes las instrucciones directamente desde la pizarra del muro, la justificación pierde todo su valor.

Con su actitud “infantil”, Vettel ha puesto en peligro su resultado en el próximo gran premio. La petición de retirada por parte de Red Bull estaba justificada. Sin posibilidad de cosechar puntos, el abandono podría permitir a Sebastian Vettel sustituir, sin sanción, la caja de cambios de cara al Gran Premio de China. Al llegar a meta, la caja de cambios utilizada en Sepang tendrá que ser utilizada en Shanghai International Circuit.

De momento la acción de Vettel tendrá consecuencia inmediatas. El equipo, en voz de Christian Horner, ha comunicado que van a tener una conversación con su piloto. Quizás sirva para aclarar las ideas al alemán.

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