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1955, un año trágico para el automovilismo mundial

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Muchas cosas han cambiado en materia de seguridad desde los inicios de la competición hasta nuestros días. Lamentablemente, cada revisión de las normas y cada avance en materia de seguridad, ha estado precedido por algún accidente. Sin ir más lejos, en este blog hemos comentado como el accidente de Felipe Massa en ha tenido como consecuencia un paso más en la evolución de los cascos de los pilotos.

El año 1955 se recordará siempre por haber sido uno de los más trágicos. A la muerte de Alberto Ascari mientras entrenaba en Monza, se le sumó la de Bill Vukovich en las 500 Millas de Indianápolis ocurrida tan sólo cuatro días después. Pero sin duda, el más funesto accidente ocurrió en las 24 horas de Le Mans (1:18 del video), dejando un saldo de 86 muertos y más de cien heridos. Aquel evento motivó el retiro del equipo Mercedes de las competiciones hasta que se mejoraran las medidas de seguridad, y la cancelación de los Grandes Premios de Alemania, Francia y Suiza. Además, en el país Helvético se prohibieron las carreras.

Le Mans 55

El accidente se produjo cuando Mike Hawthorn recibió una señal de su equipo para detenerse a repostar. El británico frenó demasiado rápido hacia la derecha y Macklin de dobló hacia la izquierda para evitarlo, por lo que el Mercedes de Pierre Levegh no pudo evitar embestirlo. El monoplaza de Levegh saltó por el aire, se estrelló contra una barrera de rieles y estalló envuelto en llamas, lanzando una lluvia de gasolina y aceite ardiente sobre todos los que se encontraban cerca. Los dos coches que habían chocado anteriormente, eran el Mercedes del alemán Karl Kling y el Austin Healey conducido por MacKlin.

La carrera continuó pese al accidente, pero a las 0.27 (hora de Greenwich), una orden telefónica dada por el Dr. Fritz Koensche –gerente general de la fábrica Dailmer Benz en Stuttgart– dispuso que se retiraran los dos Mercedes que quedaban en pista: el de Karl Kling, quien pese al accidente seguía en su mismo coche, y el conducido por la dupla Juan Manuel Fangio - Stirling Moss. Tiempo después, en un articulo de The Guardian el argentino dio crédito a Levegh por salvar su vida, ya que antes de chocar, el francés agitó su brazo haciendo señas a Fangio, que gracias a esto fue capaz de frenar a tiempo para evitarlo.

El trágico destino de Ascari

Hijo del también piloto Antonio Ascari, que perdió la vida en el Gran Premio de Francia de 1925, el Campeón del mundo de las temporadas de 1952 y 1953 siempre intuyó que moriría en accidente como su padre. Pero la singular manera en que se produjeron los hechos, añade un halo de misterio al accidente, ya que –según cuenta la "leyenda"– Ascari perdió el control del coche al ver un extraño paseando por la pista.

Ascari1955

Aquel día en Monza, se encontraba probando el Ferrari de Eugenio Castelloti. Ascari era un supersticioso obsesivo y nunca aceptaba prendas de pilotaje ajenas, pero aquel día llevaba el casco de Castelloti. Pero hay más; Alberto –al igual que su padre– murió un día 26, tenía 37 años y el accidente ocurrió también en una curva a izquierdas...

Un día Mercedes volvió al ruedo

Al final de la temporada de 1955, la firma alemana anunció su retirada definitiva de la Fórmula 1, categoría a la que sólo regresó en 1993 como suministrador de motores para el equipo Sauber. En 1995, el Mercedes-Ilmor F1-V10 fue llevado a McLaren reemplazando a Peugeot, y en 1996, la empresa absorbió a Ilmor. En la carrera inaugural de la temporada 97, David Coulthard consiguió la victoria para el equipo McLaren-Mercedes, marcando el punto de (re)comienzo de la historia de éxitos reciente.

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