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Indigestado un FPV GT de la policía por consumir 'alfalfa' barata

Indigestado un FPV GT de la policía por consumir 'alfalfa' barata
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El FPV GT es uno de esos Falcon vestidos como coche de policía con los que cualquier jefe Wiggum soñaría. 544 CV (400 kW) son bastantes más que los 455 CV (335 kW) habituales. Los 335 se los puede comprar cualquiera (que tenga dinero) en Australia. Pero el 400 se llevó a cabo como parte de la celebración del 150º aniversario de la Policía de Nueva Gales del Sur.

Ah, pero esa caballería que alberga el FPV GT 400 es de morro fino, así que a la hora de repostar uno tiene que echarle alfalfa de la buena: alto octanaje para unas altas prestaciones. ¿Y qué hizo el agente que llevaba el coche de patrulla? Pues sí: hacerle un favor al medio ambiente y ahorrar en la factura de la gasolinera. O eso creía que hacía.

5.000 dólares australianos, unos 3.300 euros, le va a costar la broma al cuerpo de policía. El agente le dio de beber al bicho de Ford Performance Vehicles un buen trago de E10,es decir, 90 % de gasolina normal con un chispazo de etanol, el 10 % concretamente. El hígado de su motor sobrealimentado V8 de 5 litros no lo soportó, y se hizo polvo.

Stuart Smith, que es jefe de Operaciones de la Policía de Nueva Gales del Sur, explicó que estaba molesto por tener que prescindir de esa unidad durante el tiempo necesario para su reparación. Y soltó algo que es como para analizarlo sin prisa:

De vez en cuando tenemos errores que comete nuestro personal.

Definición de error: Petar el motor de un coche como ese por equivocarse en el surtidor. Cuentan que el parque móvil de esta policía lleva ya tiempo siendo polémico, ya que la gente no acaba de comprender por qué la policía tiene que llevar según qué bicharracos. En Sydney, por ejemplo, cuentan con vehículos tales como Porsche Panamera, Lotus Exige o Mitsubishi Lancer Evolution. Poca broma.

Para acabar de sembrar polémica, corre un rumor acerca de uno de los coches de la Policía de Nueva Gales del Sur que también podría haber acabado con el motor hecho un cisco. Se trataría en este caso de un Holden Special Vehicles GTS, aunque fuentes policiales desmienten que ese coche haya tenido una avería semejante. Por ahora, habría que apostillar, visto lo visto.

Vía | The Sydney Morning Herald

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