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Fiat Punto Evo, presentación y prueba en Bilbao (parte 1)

Fiat Punto Evo, presentación y prueba en Bilbao (parte 1)
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En 1993 se estrenaba el primer Fiat Punto, sustituto del Fiat Uno. Seis años después llegaría su segunda generación, que estaría en el mercado otros seis años hasta dar paso al Fiat Grande Punto, un exquisito diseño de Giugiaro con un frontal que evoca al de un Maserati.

El Fiat Grande Punto supuso, junto al Clio, un salto cualitativo en los utilitarios, superando por primera vez los cuatro metros de largo y con unos niveles de seguridad y diseño desconocidos hasta el momento en la categoría.

Después de casi dos décadas revolucionando cada cinco o seis años el mercado de los compactos, cinco años después del Grande Punto llega el Fiat Punto Evo. Esta vez no supondrá un hito en diseño ni un gran salto respecto al anterior, de hecho lo podríamos considerar un restyle. ¿Sigue siendo un coche interesante? Hemos ido hasta Bilbao a comprobarlo.

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Fiat Grande Punto vs Fiat Punto Evo

El cambio de nombre de Fiat Punto a Fiat Grande Punto tenía una justificación: el modelo anterior se seguiría vendiendo durante unos años para quien buscase una solución más económica. En este caso la historia se repite: el Fiat Grande Punto seguirá a la venta, con un equipamiento básico, y las versiones más equipadas quedarán reservadas al nuevo modelo.

Esa es la principal justificación para el cambio de nombre, ya que ambos modelos comparten mucho. Sin embargo, hay cambios suficientes como para considerarlo algo más que un restyle, sin llegar a ser un modelo completamente nuevo.

Si lo tenemos que resumir en una frase, el Fiat Punto Evo aporta cambios exteriores estéticos y crece en longitud, mejora la calidad y acabados interiores y sobre todo en el equipamiento de serie y opcional. Todo ello si descuidar la seguridad (ya buena en el Grande Punto) y una renovación de los motores para reducir su consumo.

Todo ello consigue un cóctel interesante: se pierde la innovación de un modelo nuevo pero se consigue una relación calidad/precio más que buena. Pero vayamos por partes.

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Diseño exterior del Fiat Punto Evo

Es difícil, muy difícil, superar al diseño Maserati de Giugiaro. Y de hecho el diseño del Fiat Punto Evo no se puede considerar superior, aunque la renovación era necesaria. Su frontal se adapta ahora a la imagen de marca compartida con Fiat 500 y Bravo.

Su parrilla es ahora más fina, con el logotipo de Fiat integrado en el capó. Sus ópticas delanteras mantienen algo la forma del grande punto, y añaden además el modo de luces diurnas de serie.

Aunque a simple vista no se nota, crece seis centímetros respecto al Grande Punto, gracias a un frontal y paragolpes más prominentes que buscan mejorar los registros en pruebas de choque. Se queda así en los 4,06 centímetros convirtiéndose en el más largo del segmento.

Interior del Fiat Punto Evo

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Aunque el interior del Fiat Punto Evo mantiene los elementos básicos de su predecesor, sí que han hecho un borrón y cuenta nueva en muchos aspectos. Los asientos, la tapicería o el uso de materiales de más calidad agradables al tacto. Es cierto que la calidad del plásticos ha mejorado, y ello le permite situarse en un notable pero no en un sobresaliente.

Otro aspecto novedoso es la luz ambiental y la iluminación y las gráficas del cuadro de mandos, de color ámbar que le dan un aspecto cálido aunque algo anticuado (para gustos colores, nunca mejor dicho).

Otro punto trabajado en el aspecto confort es la insonorización interior. Aunque no puedo compararlo con el anterior, la impresión es de un buen aislamiento acústico. Fiat lo fija en un 15% respecto al Grande Punto, gracias a elementos como el cobertor del bloque motor, el techo o la mejora de la rigidez torsional. Un detalle mejorable es el ruido de las puertas al cerrarlas, no suena a chapa pero otros lo hacen mejor.

Si nos sentamos en las plazas traseras notaremos que estamos en el modelo más largo del segmento, nuestras piernas no agradecerán. Cuentan, por cierto, con reposacabezas de serie en todas las versiones.

Y ya que estamos en la parte de atrás, pasemos a su maletero. De tamaño generoso, posiblemente de los mejores de su segmento, y una boca de carga cómoda. El único punto discutible es su apertura: empujando el logotipo de Fiat lo dejamos entreabierto, y después debemos bajar la mano para elevar el portón. Soy de los que prefiere hacer todo de un tirón, no tener que dar dos pasos.

Tecnología: Blue&Me de serie y TomTom asequible

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La integración tecnológica es uno de los aspectos que más me ha gustado del Fiat Punto Evo. Lleva de serie el sistema Blue&Me, que permite conectar nuestro teléfono móvil por Bluetooth, introducir música mediante el móvil o una memoria flash USB y utilizar el sistema "ecoDrive":https://www.motorpasion.com/tecnologia/fiat-ecodrive.

Para mi gusto, el volante de cuero también viene de serie. De acuerdo, al igual que el Bluetooth no es un equipamiento vital, pero sí algo suficientemente económico de producir en grandes masas como para que "debamos exigirlo de serie":https://www.motorpasion.com/industria/las-cinco-cosas-esenciales-que-tu-coche-nuevo-debe-tener-de-serie sin tener que pagar cifras excesivas por él.

El otro punto muy positivo es la integración con el navegador TomTom. La preinstalación viene de serie, y el navegador nos lo venden por 290 euros. Es decir, resulta perfectamente asequible tener un coche con navegador integrado, con (casi) la misma funcionalidad por la que en algunas marcas debemos pagar más de 4.000 euros.

El TomTom tiene pantalla táctil y de tamaño generoso. Añade la ventaja de integrarse con el sistema del coche, lo que permite mostrar datos como cuentakilómetros parciales o los datos de Blue&Me, aunque éstos no conseguí encontrarlos.

Aunque su posición y visibilidad es buena, su integración no termina de ser perfecta. El brazo ajustable que sale del tablero vibra bastante en carretera. En movimiento, el conductor no puede manipularlo por la ley de tráfico, y el acompañante tampoco puede hacerlo en este caso por la ley de la gravedad (y las que quiera que hagan que vibre tanto). Exageraciones aparte, es difícil introducir una dirección en marcha siendo acompañante. También es fácilmente extraíble, por si nos lo queremos llevar para no dejarlo en el coche.

Mañana, las impresiones de conducción, la gama y lo más interesante: su precio.

En Motorpasión | Fiat Punto Evo, presentación y prueba en Bilbao (segunda parte)

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