‘Breaking Bad’ está considerada como una de las mayores series de culto de todos los tiempos, y no es por casualidad. Los actores, el guion y la fotografía son de primerísimo nivel, pero buena parte del mérito también fue del equipo de producción, que cuidó al máximo cada detalle, incluido el coche del protagonista.
El Pontiac Aztek de Walter White tiene mucho peso en la trama. El creador de la serie tuvo sus motivos para elegir este modelo y también para pintarlo de un color verde pálido que lo hacía todavía menos atractivo. Ahora, ese coche es un icono.
Uno de los grandes protagonistas de la serie
En una serie del nivel de ‘Breaking Bad’, cada detalle cuenta y la elección del coche del protagonista no es una excepción. Walter White condujo durante varias temporadas un Pontiac Aztek de 2004, un SUV americano que General Motors lanzó en el año 2000 y que fue un rotundo fracaso.
Intentaba ser moderno y juvenil, pero su diseño no convenció a nadie y la crítica fue unánime: no podía ser más feo. Tanto es así, que este modelo aparece habitualmente en cualquier ránking de los coches más feos de la historia.
El creador de ‘Breaking Bad’, Vince Gillian, pensó que este modelo y su enorme fracaso eran la extensión perfecta para el Walther White del primer episodio, un hombre brillante que se había conformado con una vida mediocre y con un coche que el mundo entero consideraba una broma de mal gusto.
Para enfatizar esto, Gillian decidió pintar el Aztek de Walter White con un color “verde helecho” que nunca existió en el catálogo de colores del modelo estadounidense. Su objetivo era conseguir que el coche pareciera todavía más deprimente. Y lo consiguió.
En una entrevista que se puede ver en YouTube, uno de los responsables de producción, Dennis, Milliken, señala que Gillian buscaba un color lo más anodino, deprimente y pálido posible porque el Aztek “tenía que simbolizar su existencia sosa y apagada”, refiriéndose al personaje interpretado por Bryan Cranston.
En palabras de Milliken, el Aztek “hacía que White pareciera sumamente patético”. Además, este Pontiac tenía otro detalle interesante: le faltaba uno de los tapacubos y quedaba a la vista la llanta de acero negra.
Lo que intentaba transmitir Gillian con este detalle es que Walter White ni siquiera podía llevar el coche en condiciones, reflejando la asfixia económica por la que pasaba su familia antes de que el negocio de las drogas cambiase sus vidas.
Durante el rodaje, hubo tres unidades de este Pontiac Aztek de color verde. El primero se utilizaba para planos principales, recursos y escenas de conducción cotidianas, por lo que no estaba modificado. El segundo estaba adaptado para llevar cámaras en el capó y grabar planos de Walter White al volante. El tercero llevó una vida más dura porque se utilizó en las escenas en las que había accidentes y maniobras peligrosas.
En la quinta temporada, Walter White decide dejar atrás finalmente su antigua vida, por lo que ya no necesita el Aztek como tapadera y vende su coche al mecánico por 50 dólares. Justo después, alquila un Chrysler 300 SRT-8 (y un Dodge Challenger SRT-8 para su hijo) para dejar claro que ya no se esconde y que su transformación en Heisenberg se había completado.
Gracias a ‘Breaking Bad’, el Pontiac Aztek se ha convertido en un icono mainstream y en un objeto de culto. Antes de la serie era un coche que nadie quería y las unidades que se vendían en el mercado de ocasión apenas costaban 1.000 o 1.500 dólares, pero ahora se venden por entre 4.000 y 8.000 dólares. Irónicamente, el Atzek fue un adelantado a su tiempo porque adelantó el formato crossover que ahora está tan de moda.
Imágenes | Pontiac, AMC
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