Clint Eastwood: “Podría conducir una pick-up, pero me van los coches rápidos”. El actor de Hollywood, a sus 96 años, sigue siendo un fanático de los coches gordos

  • El actor, director, guionista y productor Clint Eastwood es un apasionado de sus coches

  • En su colección hay sitio para deportivos europeos y "hierros" americanos

Clint Eastwood Coches
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Álvaro Ruiz

En Hollywood siempre ha habido actores que son verdaderos apasionados de los coches. Si pensamos en alguno, enseguida nos vienen a la cabeza nombres como Steve McQueen, Paul Newman o Patrick Dempsey porque no solo se han dedicado a coleccionar coches, sino que también han competido.

Pero hay otros que, lejos de los circuitos, también disfrutan del automovilismo. Es el caso de Clint Eastwood. El veterano actor, productor, guionista y director siempre lleva décadas coleccionando auténticas joyas y, a sus 95 años, ha tenido tiempo de dar forma a un garaje impresionante.

Los coches han tenido un papel especial en muchas de sus películas

A Clint Eastwood le gustan los coches desde niño. Como todos los que tenemos esta pasión, de joven, el estadounidense soñaba con comprarse su modelo fetiche, en su caso, un Ford Roadster de principios de los años 30 modificado al estilo Hot Rod, pero los trabajos que tuvo como socorrista, repartidor de periódicos o caddie de golf no le permitieron ganar el suficiente dinero como para permitírselo. Sin embargo, la vida tenía otros planes para él.

A principios de los años 50, fue reclutado por el ejército de EEUU durante la guerra de Corea y estuvo destinado en Fort Ord, California. Fue allí donde un asistente de Hollywood le consiguió la primera entrevista para ser actor y el primer papel que tuvo fue en 1955, aunque no tuvo su primer papel relevante hasta 1959, como actor secundario en la serie ‘Rawhide’. De ahí saltó a la fama gracias a los “spaghetti western” y el resto, como suele decirse, es historia.

A sus 96 años parece que ha decidido jubilarse, aunque estrenó su última película como director hace menos de dos años, en 2024 (‘Jurado Nº 2’). Lo que está claro es que ha tenido una larguísima carrera y que ha ganado mucho dinero en Hollywood. 

Eso le ha permitido dar rienda suelta a su pasión por los coches y dar forma a un garaje de ensueño. Quién se lo iba a decir cuando era joven y no podía permitirse su querido Ford Roadster.

Eastwood tiene predilección por los coches americanos, como demostró con su película ‘Gran Torino’, pero también le han gustado siempre los modelos europeos. Ha tenido deportivos, como el Austin Healey 100 de 1955 y el Jaguar XK150 Roadster de 1960 (tuvo un papel en la primera película que dirigió: ‘Escalofrío de la noche’, de 1971).

También ha tenido varios Ferrari. El productor italiano Dino De Laurentiis le regaló un Ferrari 275 GTB que salió de Maranello pintado de color plata, pero el actor se lo llevó al legendario preparador George Barris para darle una vuelta de tuerca y lo repintó en un llamativo verde metalizado.

Con el tiempo, Eastwood lo vendió, mucho antes de que el 275 GTB se convirtiera en lo que es ahora: uno de los Ferrari más cotizados de la historia. Eso sí, no dejó de tener coches de la marca porque en 1977 se compró un Ferrari 365 GT4 Berlinetta Boxer. También lo modificó a su gusto y lo vendió en 1985. También tuvo un Ferrari 308 GTB de 1978.

Además de los deportivos europeos, ha tenido algún que otro coche más discreto del Viejo Continente, como un Mercedes-Benz 500 SEC de 1984, un Mini Countryman de 1966 o un Fiat 500 de 2014 que ha utilizado como coche de diario recientemente.

Más allá de los modelos europeos, el garaje de Eastwood está lleno de joyas americanas, empezando por su soñado Ford Roadster de estilo Hot Rod, al que han acompañado modelos como un Cadillac Eldorado Series 62 de 1955, un Pontiac Firebird Trans Am (tuvo dos, uno de 1973 y otro de 1977), un Lincoln Model K Convertible de 1937 o un rapidísimo GMC Typhoon de 1993.

Al terminar el rodaje de la película ‘Gran Torino’, también se quedó con el Ford Gran Torino Sport de 1972 que él mismo tenía en la ficción, como protagonista del largometraje que dirigió, y que dio nombre a la película.

Imágenes | Facebook

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