
Quisiera no tener que escribir algo así en un espacio donde nos reunimos gente que nos gusta el motor, pero desgraciadamente el mundo no es de color rosa chicle. También hay al volante gente que contradice la teoría de la evolución. El 17 de septiembre hubo un ejemplo clarísimo en la M-30 de Madrid.
En la M-30 Sur, antes de los túneles, un conductor tuvo un altercado verbal con otro, por una maniobra peligrosa. Se enzarzaron en una discusión en marcha y acabó apareciendo un tercer coche, compinchado con el que hizo la pirula. Entre los dos, acabaron forzando a la víctima de la pirula a parar en la zona soterrada, cerca de Plaza de España.
Cuando no tuvo escapatoria (no supo hacer la salida marcha atrás por los nervios), los ocho ocupantes de los coches agresores dieron una paliza a los tres ocupantes del otro coche, todos magrebíes. Uno de ellos sufrió herida de arma blanca (navajazo) y además les robaron 1.600 euros mas efectos personales, y se dieron a la fuga.







