
Hoy hemos visto en Hockenheim esa historia del “más difícil todavía”. Después de la demostración de Hamilton en Silverstone, lo de ganar fácil no tenía demasiada gracia, pero pese a realizar un primer stint impresionante desde la pole y escaparse hacia la victoria por encima del resto, McLaren ha decidido que hoy Lewis se tendría que sudar los 10 puntos del ganador, y lo ha dejado en pista tras la salida del Safety car en la vuelta 36.
Lo que hubiera sido una cómoda victoria de haber parado a repostar, se ha convertido así en una trabajada victoria de maestro en la pista. Hamilton ha rodado a un ritmo infernal, intentando meterle los 23 segundos a Massa que le garantizaran la victoria. Pero no pudo ser. Poco importó cuando al volver a pista y viniendo desde atrás, el británico cazó y le quitó las pegatinas al Ferrari del brasileño para ir inmediatamente a por el sorprendente líder en ese momento, Nelsinho Piquet, al que se le apareció la virgen y pudo acabar en el podium con una genial segunda posición.




